Guerra en Irán pone en jaque a los mercados: expertos de Wall Street suenan la alarma
El humo sobre Teherán y el petróleo por las nubes
Imagina columnas de humo elevandose sobre Teherán, la capital de Irán. La guerra con Irán está a punto de cumplir un mes y ya ha cerrado el Estrecho de Ormuz, ese angosto pasillo marítimo por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial. Es como si alguien hubiera puesto un tapón en una de las arterias principales de la energía global.
El petróleo Brent y el West Texas Intermediate, que son los dos tipos de crudo de referencia en los mercados internacionales, llegaron a dispararse un 80% hasta casi los 120 dólares el barril. Ahora han bajado de los 100, pero la volatilidad es brutal. Mientras, el S&P 500, ese índice que agrupa a las 500 empresas más grandes de Estados Unidos, solo ha caído un 4%. ¿Demasiado poco para el lío que hay?
Los grandes de Wall Street no se fían
Los expertos de Wall Street, el corazón financiero de Nueva York, están nerviosos. Dicen que los inversores están siendo demasiado complacientes, es decir, no miden bien el peligro. Rob Kapito, presidente de BlackRock –una de las gestoras de fondos más potentes del mundo–, lo dejó claro en un simposio en Melbourne.
«¿Y si esta disrupción dura una semana, seis meses o un año? ¿Qué pasa con las empresas en las que invierto?», se preguntó. Advierte que incluso si la guerra acaba pronto, el crecimiento económico podría frenarse dos puntos porcentuales y la inflación subir otros dos. Y ojo al petróleo: podría llegar a 150 dólares el barril mientras se reorganizan las cadenas de suministro.
Riesgos que nadie ve venir
Oro y bonos del Tesoro, que suelen ser refugios seguros en crisis, no han subido como se esperaba. Eso huele a que el mercado apuesta por un final rápido y sin daños. Pero estos pros financieros ven más lejos: un conflicto prolongado golpearía el crecimiento, avivaría la inflación y zarandearía las bolsas.
El cierre del Estrecho de Ormuz no es un juego. Afecta al transporte marítimo y al comercio global, desde el envío de mercancías hasta el precio de todo lo que depende del crudo, que es casi todo.
¿En qué te afecta esto a ti?
Directamente al bolsillo. Si el petróleo sube más, la gasolina y el diésel se encarecen, y con ellos el transporte, la comida y la calefacción. La inflación que tanto odiamos podría volver con fuerza, erosionando tus ahorros. Si inviertes en bolsa o fondos, una sacudida en los mercados podría reducir tu cartera. Y globalmente, menos crecimiento significa menos oportunidades de trabajo o subidas de sueldo.
Mi opinión personal
Yo creo que estos expertos tienen razón: los mercados están jugando con fuego al ser tan optimistas. He visto crisis pasadas como la de Ucrania y el petróleo siempre sorprende. Mejor no bajar la guardia, diversificar inversiones y seguir de cerca las noticias de Irán. Preocupan mas de lo que parece, y una sorpresa podria doler a todos.
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