G7 promete blindar el Estrecho de Ormuz tras la guerra: ¿alivio para el petróleo?
G7 promete blindar el Estrecho de Ormuz tras la guerra: ¿alivio para el petróleo?
Imagina que un quinto del petroleo mundial deja de fluir. Eso es lo que pasa ahora con el Estrecho de Ormuz, ese angosto pasillo entre Irán e Omán por donde pasa el grueso del crudo del Golfo Pérsico. Irán lo ha cerrado casi por completo desde hace un mes, en plena guerra con Estados Unidos e Israel. Los precios del barril se han ido a los 110 dólares. Brutal.
El Grupo de los Siete (o G7, que son los líderes de las economías más potentes: EE.UU., Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Reino Unido) acaba de dar un paso. Sus ministros de Exteriores, reunidos en Francia, han pactado una misión internacional para escoltar barcos. Pero ojo: solo cuando termine la guerra. Nada de jugársela ahora en medio del fuego cruzado.
Trump aprieta las tuercas a Europa
Donald Trump, presidente de EE.UU., no se anda con chiquitas. Ha criticado duramente a los europeos y a la OTAN (la Alianza Atlántica, ese pacto militar contra amenazas comunes) por no mandar barcos ya. "Esto era una prueba para la OTAN", dijo, y amenazó con acordarse de quién no ayudó.
El secretario de Estado, Marco Rubio, fue más allá. Sugirió que si Europa no colabora, EE.UU. podría recortar su apoyo a Ucrania contra la invasión rusa. Un golpe bajo, porque EE.UU. es quien más ayuda da allí. Pero luego Rubio aclaró: la misión es para después del conflicto, no en caliente.
¿Qué dice Europa? Un sí, pero con prisas
Desde Francia, el ministro Jean-Noël Barrot explicó que todos quieren libertad de navegación. "No podemos vivir en un mundo donde cierren mares internacionales", dijo. La misión será defensiva, legal y solo cuando vuelva la calma.
Alemania también se suma. Su ministro Johann Wadephul habla de "trabajo en equipo". Más de 30 países han firmado un comunicado listos para actuar en el Estrecho de Ormuz. La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, une los puntos: Rusia ayuda a Irán con drones e inteligencia, ligando esta guerra a la de Ucrania.
El Estrecho de Ormuz: un polvorín geográfico
Este estrecho es un cuello de botella natural. Aguas poco profundas, terreno montañoso que favorece ataques con misiles, drones y minas. Los barcos evitan pasar por miedo a seguros carísimos o peor. Irán dice que dejará pasar a los "no hostiles", pero nadie se fía.
Europa no quiere meterse en líos ahora. Los bombardeos de EE.UU. e Israel sobre Irán no son populares aquí, y hay recelo por movidas pasadas como el lío de Groenlandia con Trump.
¿En qué te afecta esto a ti?
Directamente, en la gasolina y la luz. Aunque Europa no depende tanto del petroleo mediooriental, el cierre dispara precios globales. El Brent a 110 dólares ya presiona, y el gas en el TTF ronda los 54 euros por MWh (megavatio-hora, la unidad de medida del gas). Si la guerra se alarga, la Comisión Europea avisa de stagflación: crecimiento parado e inflación al alza, restando 0,4 puntos al PIB.
Tu bolsillo lo nota en surtidor y factura de gas. Y si EE.UU. distrae armas de Ucrania, esa guerra se complica, afectando cereales y energía otra vez.
Mi opinión como viejo lobo de la geopolítica
Me parece sensato esperar al fin de la guerra, pero Trump tiene razón en presionar: el mundo no puede dejar que Irán secuestre la economía global. Europa debería prepararse ya, porque si no, dependemos de quien grite más fuerte. Ojalá diplomacia prime, que Trump ha dado prórroga a Irán. Pero con Rusia metida, esto huele a enredo mayor. Hay que vigilar.
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