El traje japonés que cambió la vida de un emprendedor holandés
La ropa que abre puertas en el trabajo japonés
Imagina llegar a un pais como Japón, donde lo que llevas puesto dice mas de ti que tus palabras. Eso le pasó a Fernando Lira, un emprendedor holandes de 35 años. Él se mudó a Fukuoka, una ciudad al suroeste de Tokio, no para ser modelo, sino para aprender el idioma y crecer en los negocios.
Al principio, todo era nuevo: costes bajos, gente amable y cero ingles por todas partes. Allí conoció a su mujer en una fiesta temática de Pocky, esos palos de chocolate tan tipicos. Hoy tienen dos hijos y él dirige JML Group, una empresa que ayuda a marcas de comida y bebida a entrar en el mercado nipón.
Primeros trabajos y reglas invisibles
En sus primeros curros en Japón, Fernando vio de cerca los códigos de vestimenta, o "dress codes" como se dice en ingles. No son opcionales: en startups tech, parecias informal, pero un ingeniero llegó con chancletas y le llamaron la atención. Hay expectativas no dichas que todos saben.
Como conductor en una empresa de transportes, le dieron uniforme completo: nada de gafas de sol al volante. Los de oficina lo combinaban con camisa y corbata, mientras los del almacén usaban chalecos de seguridad, cascos de colores que indican tu rol y antiguedad. En la empresa de su mujer, recicladora familiar, las mujeres tienen uniforme fijo y los hombres, traje.
En Holanda, donde creció, casi no hay reglas asi, salvo en bancos o profesiones uniformadas. Aquí, todo tiene un porqué: jerarquía, seguridad y credibilidad.
Su uniforme personal como CEO
Con su propia empresa desde 2020, Fernando –que antes fue marine en el ejercito holandes– adaptó el concepto de uniforme a su estilo. En la oficina, pantalones cargo y camisa de trabajo para mancharse las manos en el almacén. Pero con clientes, traje impecable.
Los emprendedores en Japón deben cuidar el "personal branding", esa marca personal que te hace memorable sin gritar. Como extranjero hablando perfecto japones, ya destaca. Un corte de pelo llamativo o una placa de nombre distinta son toques sutiles. Nada de egos: aquí prima el éxito colectivo.
La cultura laboral que te envuelve
Ser "salaryman", el tipico empleado asalariado japones que llega antes que nadie y se va el ultimo –incluso si termino todo–, le enseñó mucho. Con su equipo, vio como limpiaban baños en su ausencia para que él fuera mas disciplinado. Alucinante, ¿verdad? Muestra esa responsabilidad compartida tan profunda.
Él lleva las mangas subidas todo el año, practico y personal, aunque las camisas no le queden perfectas por sus brazos fuertes.
¿Cómo te impacta esto si piensas en negocios internacionales?
Si sueñas con expandirte a Asia o trabajar con japoneses, entiende que la apariencia es tu primera carta de presentación. Un error en el vestido puede cerrar puertas antes de abrir la boca. Para emprendedores españoles, es una lección: adapta tu estilo a la cultura local para ganar confianza rapida.
Mi opinión personal
Me encanta esta historia porque Japón nos recuerda que el exito no es solo ideas, sino encajar. Fernando Lira lo clava: convive y aprende. Yo, que sigo estos temas de cerca, creo que todos podriamos aprender de esa disciplina sutil. Si vas alli, empieza por el traje: te cambiara la perspectiva.
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