EE.UU. sorprende con 178.000 empleos nuevos pese a la guerra con Irán
EE.UU. sorprende con 178.000 empleos nuevos pese a la guerra con Irán
Imagínate la sorpresa: en marzo, las empresas de Estados Unidos crearon 178.000 puestos de trabajo nuevos. Esto es un rebote impresionante después de perder 133.000 en febrero. Los expertos esperaban mucho menos, como la tercera parte. Pero ojo, la guerra con Irán y el subidón de los precios del petróleo están poniendo sombras al panorama.
Los números que dejan boquiabiertos
El desempleo en EE.UU. bajó al 4,3%, desde el 4,4% de febrero. ¿Por qué? Porque la fuerza laboral, es decir, la gente que trabaja o busca curro, se redujo en 396.000 personas. Así hay menos competencia por los puestos. La tasa de participación laboral cayó al 61,9%, el nivel más bajo desde noviembre de 2021.
Los salarios horarios subieron un 0,2% respecto a febrero, y un 3,5% en el año. Eso es lo más bajo desde 2021 y encaja con el objetivo de la Fed –la Reserva Federal, el banco central de EE.UU.– de controlar la inflación al 2% anual.
Sectores que salvan la fiesta
El sector de la salud fue el héroe: sumó 76.400 empleos, gracias al regreso de 31.000 trabajadores de Kaiser Permanente tras una huelga en febrero. La construcción añadió 26.000 puestos, quizás por el buen tiempo. Las fábricas solo 15.000, y llevan 14 meses de los últimos 16 perdiendo empleo.
En total, la salud y asistencia social –que incluye guarderías y centros de rehabilitación– coparon más de la mitad de los nuevos trabajos. Es por la población que envejece, como pasó en Japón hace una década.
Pero... la guerra con Irán lo cambia todo
El año pasado fue flojo: solo 9.700 empleos al mes, el peor fuera de recesión desde 2002. Las tarifas de Donald Trump a las importaciones y su mano dura con la inmigración asustan a las empresas. Además, la inteligencia artificial se come puestos de entrada.
Expertos como Thomas Simons de Jefferies dicen que estos datos no reflejan aún el impacto de la guerra en Irán ni el petróleo por las nubes –cerró cerca de 112 dólares el barril–. Diane Swonk de KPMG apunta que los recortes fiscales de Trump en 2025 dieron un empujón con devoluciones grandes, pero ahora el gas caro lo come todo.
Empresas pequeñas lo notan: Mai Truong, de Bo & Mei en Nueva York, duda si contratar para Navidad por aranceles y costes de envío disparados por el conflicto.
¿Y qué pasa con la Fed y los tipos de interés?
Este rebote quita presión a la Fed para bajar tipos ya. Les da tiempo a ver cómo la guerra afecta a la inflación. Si el petróleo sube a 140 dólares, como teme Olu Sonola de Fitch, las empresas frenarán contrataciones por la incertidumbre.
¿En qué te afecta esto desde España?
Si eres español, piénsalo: EE.UU. es nuestro gran socio comercial. Si su economía patina por la guerra con Irán, el petróleo sube aquí también, y pagamos más en la gasolinera y la luz. Empresas exportadoras españolas podrían sufrir si los yankees recortan gastos. Pero un EE.UU. fuerte compra más de nuestros productos, como aceite o vino.
Mi opinión personal
Me alegra este rebote en el empleo, parece que EE.UU. resiste. Pero con la guerra en Irán y Trump metiendo caña con tarifas, no me fío mucho. Es como un espejismo: bonito, pero el desierto de la incertidumbre está cerca. Ojalá el conflicto se calme pronto, por el bien de todos. ¿Tú qué piensas?
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