Irán exige peajes en el Estrecho de Ormuz para acabar la guerra: ¿Locura o estrategia?
Irán pone precio al fin de la guerra: peajes en la ruta del petróleo
Imagina que para acabar con un conflicto armado, un país clave exige cobrar un peaje por pasar por un pasillo vital para el petróleo mundial. Eso es lo que está pasando ahora con Irán. Quiere recaudar dinero en el Estrecho de Ormuz, esa angosta vía marítima entre Irán y Omán por donde pasa el 20% del crudo global. Lo pide como condición para reabrirla y poner fin a la guerra que mantiene con Estados Unidos e Israel.
La noticia ha pillado por sorpresa a muchos, porque desde finales de febrero, cuando empezó este lío, el mundo ha visto subir los precios de la energía y los fertilizantes. El Estrecho de Ormuz es como la autopista principal del petróleo: si se cierra, el suministro se complica y todo se encarece.
Lo que ya hacía Irán antes del alto el fuego
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero, Irán bloqueó el estrecho con ataques y amenazas a los barcos. Los barcos tuvieron que desviarse por aguas iraníes cerca de la isla de Larak, y dar datos detallados sobre tripulación y carga a los intermediarios de los Guardias Revolucionarios Islámicos, esa fuerza paramilitar de Irán.
Algunos pagaron sumas altas, como dos millones de dólares en yuanes chinos. Los expertos lo llaman el "peaje improvisado". Ahora, formalizan la idea en una propuesta de diez puntos para la paz.
La ley internacional dice que no: libertad de navegación
Aquí entra en juego la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS por sus siglas en inglés), un tratado de 1994 que garantiza el "paso inocuo" para barcos pacíficos. Es decir, puedes navegar libremente por estrechos internacionales sin pagar peaje, porque el mar no pertenece a nadie.
Irán ni Estados Unidos han firmado este tratado, pero expertos como Philippe Delebecque, profesor de derecho marítimo en la Sorbona de París, insisten en que es una norma consuetudinaria, o sea, aceptada por costumbre internacional desde hace siglos. Si se permite esto, ¿por qué no cerrar el Estrecho de Gibraltar o el de Malaca?
El impacto económico: precios por las nubes
Reabrir el Estrecho de Ormuz bajaría el precio del petróleo, que ha saltado de 72 a más de 118 dólares el barril. Ahora está en unos 94 dólares. Países del Golfo como Arabia Saudí han parado 12 millones de barriles diarios porque no hay alternativas fáciles: solo hay dos tuberías que lo esquivan, y no dan abasto.
Un peaje de dos millones por un superpetrolero con dos millones de barriles sale a un dólar extra por barril. Suena poco, pero suma, y el dinero iría a Irán, posiblemente a sus Guardias Revolucionarios, acusados de terrorismo por EE.UU. y la UE.
Posiciones clave: Trump y los productores de petróleo
El presidente Donald Trump prioriza reabrir el estrecho, pero la Casa Blanca rechaza los peajes. Arabia Saudí aplaude el alto el fuego de dos semanas, pero pide el paso libre. Analistas ven poco tráfico pese a las declaraciones oficiales.
¿En qué te afecta esto a ti?
Directamente, en tu bolsillo: más peajes en el Estrecho de Ormuz podrían mantener altos los precios de la gasolina y el gasóil en España. Imagina llenar el depósito un 10-20% más caro. También suben fertilizantes, lo que encarece la comida. Y si Rusia gana con petróleo demandado, las tensiones geopolíticas persisten.
Mi opinión personal
Me parece una jugada astuta de Irán, pero arriesgada. Quieren dinero para reconstruir tras la guerra, pero cederles control del estrecho es como darles las llaves del petróleo mundial. Ojalá prevalezca la libertad de navegación, porque todos salimos perdiendo con bloqueos. Al final, el sentido común debería ganar: el mar es de todos.
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