Fiscal estrella sale de la caza contra exjefe de la CIA: ¿fin de la persecución?
Fiscal principal abandona pesquisa contra Brennan: dudas sobre pruebas
Imagina que estás siguiendo una de esas tramas de espías que parecen sacadas de una peli de Hollywood. Pues bien, en Estados Unidos, una fiscal importante ha dado un portazo a la investigación contra John Brennan, el que fuera director de la CIA –que es la Agencia Central de Inteligencia, el servicio secreto yanqui por excelencia–. ¿La razón? Duda que haya pruebas suficientes para meterle en líos penales.
Maria Medetis Long, jefa de la sección de seguridad nacional en la fiscalía del Sur de Florida, se lo ha comunicado directamente a los abogados de la defensa. Y no es un cambio cualquiera: viene después de que ella misma alertara al Departamento de Justicia sobre la debilidad del caso. Fuentes internas lo confirman, aunque todo bajo anonimato para no meter la pata.
El trasfondo: la vieja herida de las elecciones de 2016
Todo arranca en 2016, cuando Rusia metió baza en las elecciones presidenciales de EEUU. La comunidad de inteligencia, con Brennan al frente bajo el mandato de Barack Obama, sacó un informe demoledor sobre la injerencia rusa a favor de Donald Trump. Eso cabreó mucho al actual presidente, que ve en Brennan a uno de sus némesis.
El Departamento de Justicia abrió esta pesquisa hace meses, impulsada por un referral –o sea, una denuncia formal– del republicano Jim Jordan, jefe del Comité Judicial de la Cámara de Representantes. Acusaban a Brennan de mentir sobre cómo se preparó ese informe clave. Pero Brennan y sus letrados lo niegan en rotundo.
Trump entra en escena y mueve fichas
Trump no se queda quieto. Hace poco, ha relevado a Pam Bondi como fiscal general, harto de que no avancen las causas contra sus "enemigos". Su lugarteniente, Todd Blanche, ahora interino, defiende que el presidente tiene "derecho y deber" de pinchar en estas investigaciones.
No es la primera vez. El año pasado, Trump forzó la salida de otro fiscal en Virginia que no cargó contra James Comey –exjefe del FBI, otro hueso duro– y Letitia James, fiscal general de Nueva York. Pusieron a una leal, pero un juez tumbó los cargos por irregularidades en el nombramiento.
¿Y ahora qué pasa con el caso?
Los investigadores han lanzado un montón de citaciones judiciales lately y planean más entrevistas. Pero nadie sabe si habrá cargos reales, ni cómo afecta la marcha de Medetis Long. El Departamento de Justicia lo vende como un "cambio rutinario" para optimizar recursos, algo "normal y sano". CNN fue la primera en dar la noticia, y la fiscal remitió preguntas a su portavoz, sin respuesta aún.
¿Cómo te toca esto a ti?
A simple vista, parece un culebrón americano lejano. Pero ojo: si eres de los que sigues la política internacional, esto muestra cómo un presidente puede presionar al sistema judicial para ajustar cuentas. En Europa, nos afecta porque EEUU marca el ritmo global. Si Trump consolida poder, podría endurecer posturas contra Rusia o China, alterando precios de energía o comercio que nos llegan directo al bolsillo.
Mi opinión personal
La verdad, me parece un circo. Entiendo las frustraciones de Trump con lo de 2016, que fue un lío monumental, pero usar el Departamento de Justicia como arma personal huele a abuso. Si no hay pruebas sólidas, mejor cerrar el chiringuito y no quemar recursos públicos. Brennan podrá ser controvertido, pero sin evidencia, esto es más postureo que justicia. ¿Vosotros qué pensáis? A mí me da que esto no acaba bien para nadie.
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