Carney declara la dependencia de EE.UU. como la gran debilidad de Canadá
El aviso directo de Carney que sacude a todos
Imagínate que tu mejor vecino de repente te pone barreras para comerciar. Eso es lo que le pasa a Canadá con Estados Unidos. El primer ministro Mark Carney, en un vídeo de diez minutos este domingo, soltó una bomba: las fuertes conexiones económicas con los yanquis, que antes eran una ventaja, ahora son una debilidad que hay que arreglar ya.
Carney, que antes fue gobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra –o sea, el jefe de los bancos centrales, que controlan el dinero del país–, no se anda con rodeos. Dice que el mundo está más dividido y peligroso, y que Estados Unidos ha cambiado su forma de hacer comercio con aranceles altísimos, como en la Gran Depresión de los años 30.
Los aranceles de Trump, el origen del lío
¿Qué son los aranceles? Son impuestos extra que un país pone a los productos que entran de otro, para proteger su industria local. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, los ha subido mucho en sectores como el automóvil y el acero. Esto ha jodido –perdón, afectado– a miles de trabajadores canadienses.
Las empresas están paradas, sin invertir, por la incertidumbre. Y encima, muchos canadienses están furiosos con comentarios de Trump sugiriendo que Canadá sea el estado 51. ¡Menuda provocación! Carney promete actualizaciones regulares sobre cómo alejarse de esta dependencia.
Planes para un Canadá más fuerte e independiente
Después de ganar elecciones recientes con mayoría, Carney quiere atraer inversiones nuevas, duplicar la energía limpia, bajar barreras comerciales internas y hasta aumentar el gasto en defensa. También bajar impuestos y hacer la vivienda más asequible.
"No podemos depender de un solo socio extranjero", dice. Habla de revisar el T-MEC –antes llamado TLCAN, el tratado de libre comercio entre Canadá, Estados Unidos y México, que se renegocia en julio–. Y recuerda que Canadá ha sido un gran aliado en guerras mundiales y Afganistán, pero ahora toca cuidarse solos.
"La esperanza no es un plan, ni la nostalgia una estrategia", soltó Carney. En Davos, hace meses, criticó la coerción económica de potencias grandes contra países pequeños, y Trump le respondió: "Canadá existe gracias a EE.UU.".
¿Cómo te toca esto en el bolsillo?
Si eres de España o Europa, parece lejano, pero no lo es. Esta guerra comercial entre vecinos gigantes sube precios de coches, acero y productos cotidianos que importamos. Afecta cadenas globales: si Canadá diversifica hacia Asia o Europa, podría abrir oportunidades para nosotros, pero también más competencia. Y si Trump presiona más, el comercio mundial se encarece para todos.
Mi opinión sincera sobre esto
Me parece valiente lo de Carney. Canadá siempre ha sido el "hermano pequeño" de Estados Unidos, pero con líderes como Trump, que usan el comercio como arma, hay que diversificar sí o sí. Es una lección para Europa: no pongamos todos los huevos en la misma canasta. Ojalá Carney lo consiga, porque un mundo con menos tensiones comerciales nos beneficia a todos. ¿Vosotros qué pensáis?
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