Ballet danés irrumpe en Astana: tradición europea en el corazón de Asia
Ballet danés irrumpe en Astana: tradición europea en el corazón de Asia
Imagina un teatro lleno de aplausos en Astana, la capital de Kazajistán. Por primera vez, el Teatro Real Danés, una institución con casi 300 años de historia, ha llevado su magia al escenario del Astana Ballet. Fue la semana pasada, y el público se quedó boquiabierto.
Este teatro, fundado en 1748, es uno de los más antiguos de Europa. Preserva el ballet clásico con un estilo único, gracias a August Bournonville, un coreógrafo del siglo XIX. Sus obras son ligeras, llenas de saltos elegantes y alegría, distintas del ballet ruso, que suele ser más dramático y técnico.
Una gala que mezcla épocas y estilos
En la gala, presentaron 10 piezas impresionantes. Hubo clásicos como La Sylphide, que sigue bailándose en todo el mundo, incluyendo el Astana Opera. También bailaron The Jockey Dance y The Kermesse in Bruges, piezas puras de la tradición Bournonville.
La bailarina Beatriz Domingues lo dijo claro: "Hemos traido nuestro tesoro nacional, nuestro arte elevado". Y no es para menos, porque en Kazajistán ya los conocían de un viaje anterior a Almaty, donde el recibimiento fue caluroso.
El toque español que sorprendió a todos
Pero no todo fue ballet clásico. La artista invitada Selene Muñoz trajo fuego con su solo de flamenco mezclado con movimientos contemporáneos. "Es muy personal, une mis raíces españolas con cómo bailo hoy", explicó ella. Ese contraste dio a la noche una energía vibrante.
Y ojo, que un kazajo brilló en casa: Meirambek Nazargozhayev, el primer bailarín de Kazajistán en el Teatro Real Danés. Su solo Loneliness, con la Sonata al Claro de Luna de Beethoven, emocionó a todos.
Masterclasses que abren puertas
La visita no acabó en el escenario. En la Academia Nacional de Coreografía de Kazajistán, expertos como Dinna Bjorn y el coreógrafo Eric Viudes dieron clases magistrales sobre Bournonville. En un país donde domina la escuela rusa de ballet, esto es oro: expone a los alumnos a otro estilo europeo, más versátil y adaptable a lo moderno.
Dinna Bjorn lo resumió bien: "Se puede combinar con otros estilos, como el ruso o contemporáneo, sin perder la esencia danesa".
¿Cómo te toca esto de cerca?
Quizás pienses que el ballet es cosa de élites lejanas, pero mira: eventos como este unen culturas. Si vives en España o Europa, refuerza lazos con Asia Central, abriendo puertas a más arte. Y si te gusta viajar o el baile, Astana se posiciona como hub cultural, con oportunidades para festivales futuros. Además, inspira a jóvenes bailarines everywhere, mostrando que el arte cruza fronteras.
Mi opinión: un puente cultural que enamora
En mi experiencia, estas fusiones son lo mejor del arte. Ver flamenco español con ballet danés en Kazajistán me parece poesía pura. Astana no es solo política o estepas, es un cruce de caminos donde Europa y Asia bailan juntas. Ojalá vengan más, porque el mundo necesita más de esto. ¡Qué envidia no haberlo visto en vivo!
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