Hallado el pecio fantasma de la Primera Guerra Mundial que se tragó a 131 marineros

30/04/2026 08:45 | 158 visitas
Hallado el pecio fantasma de la Primera Guerra Mundial que se tragó a 131 marineros

El torpedo que cambiólo todo en 1918

Imagínate la escena: un capitán de submarino alemán divisa una silueta en el cielo crepuscular frente a la costa sur de Inglaterra. Da la orden y un solo torpedo sale disparado. Tres minutos después, el US Coast Guard Cutter Tampa, un barco de la Guardia Costera de Estados Unidos, desaparece en el fondo del Atlántico con sus 131 tripulantes. Fue la peor pérdida naval de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial.

Yo me quedo flipado cada vez que leo historias así. Pasaron más de 107 años hasta que esta semana, la Guardia Costera anunció que un equipo de buceadores británicos lo encontró. Está a unos 90 metros de profundidad, a 80 kilómetros de la costa de Cornualles, en el suroeste de Reino Unido.

El equipo que no se rindió

Los British Gasperados Dive Team son un grupo de voluntarios expertos en buceo técnico –eso significa bucear a profundidades grandes con equipos especiales para aguantar la presión–. Llevaban desde 2023 buscándolo, con diez inmersiones en posibles objetivos.

Steve Mortimer, su líder, lo dijo claro en su Facebook: "Este descubrimiento es el resultado de tres años de investigación. Ahora las familias saben dónde reposan sus seres queridos". La Guardia Costera les dio datos clave, como fotos de la rueda del timón, la campana y las armas del barco, para confirmar que era él.

La última misión del Tampa

Era el 26 de septiembre de 1918. El Tampa escoltaba un convoy –un grupo de barcos protegidos contra ataques submarinos– pero se quedó sin carbón para sus calderas. Pidió permiso para ir a un puerto en Gales y zarpó a toda máquina a las cuatro de la tarde.

Al anochecer, el submarino alemán UB-41 lo avistó. El torpedo impactó en el centro del barco, seguido de una explosión secundaria, quizás por polvo de carbón o por las cargas de profundidad que llevaba. Al día siguiente, un avión encontró restos flotando. Ni un superviviente.

131 vidas truncadas

A bordo iban 111 guardacostas de Estados Unidos, cuatro marineros de la Armada, y 16 británicos, entre militares y civiles. Venían de todas partes: inmigrantes rusos, noruegos, y once eran afroamericanos, los primeros guardacostas minoritarios muertos en combate.

El almirante Kevin Lunday, jefe de la Guardia Costera, lo resumió bien: "Encuentra el pecio nos une a su sacrificio. Su devoción al deber perdura". Ahora planean explorarlo con robots y sistemas autónomos, sin tocarlo para respetar la tumba.

¿Por qué nos importa hoy esto?

Quizás pienses que es historia antigua, pero te afecta más de lo que crees. En un mundo con tensiones en el mar, como en el Mar Negro o el Indo-Pacífico, recordar estos hundimientos nos enseña el horror de la guerra naval. Además, fortalece lazos entre Estados Unidos y Reino Unido, aliados clave. Y quién sabe, quizás inspire a buceadores locales a explorar nuestras costas atlánticas.

Mi opinión personal

Me parece alucinante cómo la tecnología y la pasión de unos pocos sacan a la luz tragedias olvidadas. Esto no es solo un barco; es un recordatorio de que la guerra se cobra vidas anónimas. Ojalá sirva para valorar la paz que tenemos ahora. Si te gusta la historia, estos descubrimientos son oro puro.

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Fuente original: edition.cnn.com

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