BASF sube sus previsiones y dispara las alarmas del precio de la energía

28/10/2026 08:45 | 96 visitas
BASF sube sus previsiones y dispara las alarmas del precio de la energía

Cuando una empresa que fabrica desde pinturas de coche hasta el ingrediente que lleva tu protector solar mejora sus previsiones de beneficio, normalmente la noticia se lee como algo bueno. Y lo es para ella. Pero conviene mirar el detalle, porque detrás de esa mejora hay una historia que nos toca a todos: los precios han subido, y bastante.

BASF, el gigante químico alemán, ha anunciado que espera cerrar este año con un beneficio de entre 7.400 y 7.800 millones de euros. Antes hablaba de una horquilla que arrancaba en 6.900 millones, así que la cosa ha mejorado de forma notable. La fecha de la nota: 28 de octubre de 2026.

Una subida de precios que lo cambia todo

¿Y de dónde sale ese impulso? Pues de algo tan poco glamuroso como subir los precios. En marzo la compañía aplicó subidas de hasta el 30% en algunos de sus productos para compensar el coste de la energía y de las materias primas. El motivo de fondo, según explica la empresa, es el encarecimiento provocado por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

Los números del tercer trimestre lo dejan claro. El beneficio se fue a 1.600 millones de euros, un 15% más que en el mismo periodo del año anterior. Las ventas subieron un 14% hasta los 16.400 millones. Y ojo a la explicación: el 12% de ese crecimiento vino de los precios y solo un 2% de que se vendiera mas cantidad de producto.

Traducido a la calle: no se vende muchísimo más, se vende más caro. Ese es el relato.

¿Qué es eso del beneficio "core" que no entiendo?

Vamos a desenredar el lenguaje de empresa, porque aquí se tiran muchos términos en inglés que nadie explica. Cuando BASF habla de beneficio "core" se refiere al beneficio operativo, es decir, lo que gana la empresa con su negocio normal, antes de contar cosas raras como intereses de deudas, impuestos, amortizaciones o ventas de propiedades. Es una foto más limpia de si el negocio funciona. Muchas empresas usan siglas como EBITDA para lo mismo: no te agobies, es solo la forma que tienen de decir "esto es lo que ganamos por vender nuestras cosas".

Recortes en Alemania y la vista puesta en Asia

La paradoja es que la empresa va bien en números mientras su industria, la química europea, está pasándolo mal. Los costes de la energía en Europa siguen siendo altos y la competencia de los fabricantes de China y otros países asiáticos aprieta cada vez más.

Por eso BASF está metida en una reestructuración enorme, con miles de despidos en su sede histórica de Ludwigshafen, en Alemania. A la vez, este mismo año ha abierto un gran complejo químico en China para atender al mercado asiático desde dentro. Y, como guinda, está tanteando la compra de su rival alemán Evonik, una operación de varios miles de millones de euros con la que podría conseguir materias primas a mejor precio.

¿En qué te afecta esto a ti?

Más de lo que parece. Los productos de BASF no los compras tú directamente, pero están metidos en casi todo lo que usas: la pintura del coche, el envase del yogur, el protector solar, el detergente, los fertilizantes que hacen posible la comida del supermercado. Cuando la química sube precios, esa subida se va pasando de eslabón en eslabón hasta llegar al último de la cadena, que eres tu.

Así que si notas que productos de limpieza, cosmética o incluso el coche nuevo se han encarecido, aquí tienes una de las piezas del puzzle. Y si trabajas en industria, ojo: los recortes de plantilla en el sector químico alemán son un termómetro bastante fiable de hacia dónde va la economía europea.

Mi opinión

Me da la sensación de que estamos normalizando algo peligroso. Una empresa sube precios para sobrevivir a la energía, gana más, lo presenta como éxito... y todos aplaudimos. Pero esa misma subida es la que hace que a final de mes la cesta de la compra cueste un poco más y que la industria europea pierda terreno frente a la de China.

Lo de los despidos en Ludwigshafen, con la empresa al mismo tiempo aumentando beneficios, tampoco ayuda a confiar en el discurso empresarial. Entiendo que haya que reestructurar para no quebrar, faltaría más. Pero cuando los números mejoran y los puestos de trabajo desaparecen, alguien debería explicar con claridad cuál es el reparto.

Y una cosa más: aunque el titular hable de millones de euros y de fusiones, la historia real es la de siempre. La energía manda, y quien no controle su factura energética acaba pagándola en forma de precios más altos o de empleo más frágil.

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