BP cuadruplica sus ganancias gracias a la guerra del petroleo
El dato que ha sorprendido a todos
BP ha presentado unos resultados que han dejado con la boca abierta a los analistas. La petrolera británica ganó 4.700 millones de dólares entre julio y septiembre, cuatro veces más que los 1.160 millones del mismo periodo del año anterior. Y no, no es magia: es el efecto directo de la guerra con Irán.
La compañía, una de las grandes del Reino Unido, también ha superado todas las previsiones y ha recortado su deuda neta en 8.400 millones de dólares. Todo esto ocurre pocas semanas antes de que su nueva consejera delegada presente su plan estratégico en diciembre.
Por qué gana tanto dinero una petrolera en plena guerra
Cuando hay un conflicto en una zona que produce petróleo, el crudo se encarece. Y las refinerías que están lejos del peligro ganan más porque venden la gasolina y el diésel a precios altos. Eso es lo que se llama margen de refino: la diferencia entre lo que cuesta comprar el crudo y lo que se ingresa al vender los combustibles ya procesados.
Con el conflicto bloqueando las exportaciones de combustible desde Oriente Medio, las refinerías de otras zonas se frotan las manos. BP, igual que Shell y TotalEnergies, ha aprovechado este contexto para disparar sus cuentas.
Los numeros clave, explicados para quien no es experto
Aquí van los datos importantes sin jerga complicada:
- Beneficio atribuible a los accionistas: 4.700 millones de dólares. Es lo que gana la empresa y que en teoría podría repartir entre sus dueños.
- Beneficio por coste de reposición: 8.500 millones. Es la cifra que de verdad miran los inversores. Elimina los vaivenes del valor del petróleo que BP tiene guardado en sus tanques.
- Deuda neta: bajó de 22.300 a 13.900 millones. La empresa debe menos dinero, lo que la hace más sólida.
- Dividendo: se mantiene en 8,66 centavos por acción. Es lo que cobra un accionista por cada título que tiene.
El lastre del pasado: Deepwater Horizon
BP sigue pagando las consecuencias del desastre de Deepwater Horizon, la plataforma que explotó en el Golfo de México en 2010 y provocó el mayor vertido de crudo de la historia de Estados Unidos. Murieron once trabajadores.
La empresa ha acordado acelerar el pago de 16.000 millones de dólares al estado de Luisiana y ahora quiere destinar el dinero sobrante a cerrar esas deudas pendientes del pasado. Un movimiento que dice mucho de sus prioridades.
Qué pasa con el precio del crudo ahora mismo
El Brent, que es el petróleo de referencia en Europa, cotizaba el viernes por la mañana en torno a 113,6 dólares el barril. Ha subido un 2,5% en la semana, aunque el lunes cayó más de un 6% cuando parecía que la diplomacia avanzaba.
Para que se entienda bien: antes de la guerra, el Brent rondaba los 72 dólares. Ahora hablamos de casi 40 dólares más por barril. Una barbaridad que se nota en todas partes.
El West Texas Intermediate (WTI), que es la referencia en Estados Unidos, ronda los 104,2 dólares.
La estrategia de la nueva jefa
Meg O'Neill llegó a la dirección en abril y el 15 de diciembre presentará su plan. Todo apunta a que seguirá la linea de sus rivales: menos inversión en energías limpias y más foco en el petróleo y el gas, que es donde está el negocio rápido.
La empresa también ha ajustado al alza el precio del crudo con el que valora sus activos. Ahora calcula que el Brent promediará 87 dólares este año, frente a los 70 anteriores. Y espera que las interrupciones en Oriente Medio duren hasta 2027.
¿En qué te afecta esto?
Aunque parezca una noticia de grandes empresas, lo cierto es que te toca el bolsillo. Cuando las petroleras ganan más, suele ser porque el crudo está caro, y eso se traduce en varias cosas:
- Gasolina y diésel más caros en la gasolinera.
- Facturas de la luz y el gas más altas, porque el precio de la energía va ligado al petróleo y al gas.
- Productos del supermercado más caros, porque transportarlos cuesta más.
Vamos, que la guerra no solo se libra en Oriente Medio: también se nota en tu cuenta corriente a final de mes. Y eso, quieras o no, es dinero que sale de tu bolsillo.
Mi opinión
A mí me da cierto repelús ver cómo una petrolera cuadruplica beneficios mientras hay un conflicto armado de por medio. Entiendo que BP no ha provocado la guerra, pero también es verdad que su modelo de negocio se beneficia directamente del caos. Y eso, se mire por donde se mire, es incómodo.
También me parece muy significativo que la empresa destine el dinero extra a pagar deudas del pasado en lugar de invertir en energías renovables. La nueva consejera delegada lo tendrá que explicar bien en diciembre, porque el mensaje que lanza es bastante claro: el petróleo manda. Y mientras tanto, el ciudadano de a pie a pagar la gasolina a precio de oro.
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