Muere Palmerston, el gato que fue estrella del Ministerio británico de Exteriores
Una despedida que entristece a miles
Imagina un gato negro y blanco que pasa de las calles lluviosas de Reino Unido a ser la mascota oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores británico, conocido como Foreign Office. Ese era Palmerston, o "Palmy" para los amigos. Pues bien, este felino tan especial ha muerto pacíficamente el 12 de febrero en Bermudas, un territorio de ultramar británico. El anuncio lo hizo el ministerio en Instagram, y su cuenta de X lo confirmó como un "diplocat extraordinario".
De la calle al estrellato diplomático
Palmerston llegó al Foreign Office en 2016, rescatado de un refugio llamado Battersea Dogs and Cats Home. Justo en un momento movido para Reino Unido: meses antes del Brexit, que es el voto para salir de la Unión Europea. Nombrado en honor a un político del siglo XIX, Viscount Palmerston, el gato se hizo viral rápido. Tenía casi 100.000 seguidores en redes, donde todos seguían sus aventuras por Westminster, el barrio de los gobiernos en Londres.
Su trabajo oficial. ¿Chief Mouser? Eso significa "jefe de cazarratones". En semanas pilló su primer ratón, y lo celebró el exjefe del ministerio en X. Además, recaudó más de 3.000 libras (unos 3.500 euros) para el refugio que lo salvó. Un filántropo con bigotes.
La rivalidad felina más famosa de Londres
No estaba solo en el mundo gatuno político. Tenía una amistad-rivalidad con Larry, el gato de la calle Downing Street 10, residencia del primer ministro. Larry lleva 15 años ahí y le dijo adiós en X: "Farewell old friend". Esos dos eran como las mascotas que humanizaban la política seria de Reino Unido.
Jubilación playera y un regreso soñado
En 2020, con la pandemia de Covid, Palmerston se retiró. Escribió una carta (¡con pata!) despidiéndose: quería "me-time", tiempo para él, lejos de los flashes y embajadores. Pero en 2025 volvió por un "papel purr-fecto". Se mudó a Bermudas, con playas blancas y aguas cristalinas. Ahí jugaba con aguacates gigantes, recibía a dignatarios y hasta repartía amapolas por el Día del Recuerdo.
Fue un miembro querido en la casa del gobernador Andrew Murdoch. "Gentil y compañero inolvidable", dijeron. Se fue en paz, dejando un vacío.
¿Cómo te toca esto en el día a día?
Quizás pienses que un gato no cambia tu vida, pero estos animalitos como Palmerston y Larry hacen la política más cercana. Nos recuerdan que detrás de oficinas y decisiones hay historias tiernas. Si sigues redes, sus cuentas alegraban el día. Y quién sabe, igual inspira a adoptar un gato callejero. En un mundo tenso, un ronroneo diplomatico alivia.
Mi opinión sincera
Me parte el alma esta noticia. Palmerston era prueba de que hasta en el Foreign Office, con tanto estrés internacional, cabe un gato juguetón. Ojalá más oficinas tuvieran uno. Su vida fue corta pero llena: de ratones a playas. Descansa en paz, Palmy, y gracias por las risas. Para mí, los mejores diplomáticos tienen cola.
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