De Indiana a CEO en Tokio: La americana que conquista la cultura laboral japonesa
Una fascinación infantil que cambió una vida
Imagina ver un capitulo de Barrio Sésamo donde el Pájaro Azul visita Japón y que eso te marque para siempre. Eso le pasó a Lauren Rose Kocher, una chica de un pueblo pequeño en Indiana, Estados Unidos. Con solo unos años, se enganchó a esa cultura lejana y asiática.
A los 39 años, Lauren ya no es esa niña. Vive en Tokio, ha formado una familia con raíces japonesas y dirige su propia empresa. Pero llegar ahí no fue fácil. Empezó como profesora de inglés en 2008, aunque su sueño siempre fue meterse en el mundo corporativo nipón.
Del aula a las grandes empresas japonesas
Lauren estudió japonés en la Universidad de Chicago y pasó un verano en Hokkaido, una isla al norte de Japón. Después de graduarse, se lanzó al vacío. Pasó por Sony Music, promocionando conciertos internacionales, y hasta fue cofundadora de una plataforma de entradas financiada por capital riesgo.
Ahora es la CEO y fundadora única de Vegas PR Group, una agencia de marketing en Tokio especializada en cultura, artes, música y moda. Su equipo bilingüe de nueve personas atiende clientes japoneses e internacionales. Además, desde 2024 cuida dos negocios de su difunto marido: un restaurante de sándwiches y una marca de ropa llamada Son of the Cheese.
El nemawashi y otros secretos de la cultura empresarial japonesa
En Japón, las decisiones no se toman de golpe. Usan algo llamado nemawashi, que es como un "preparar el terreno": hablas en privado con todos los implicados antes de una reunión oficial para evitar sorpresas. Es consenso puro, nada de imposiciones.
El feedback también es sutil. No esperes críticas directas; el silencio puede ocultar dudas. Las cosas cambian despacio, con mucho cuidado para evitar riesgos. Lauren ha aprendido a ajustar sus plazos cuando trabaja con clientes japoneses, que necesitan alinear todo internamente primero.
Contrata gente que encaja en su estilo abierto e internacional, pero exige respeto a las normas locales. Puntualidad extrema, por ejemplo: llegar un minuto tarde a una videollamada es un pecado. En persona, hay que estar 10 minutos antes. "Ser puntual es sagrado", dice ella.
Su estilo americano en un mundo cauto
Lauren trae su comunicación directa de americana y su instinto emprendedor. A veces choca con la lentitud japonesa, donde las relaciones se construyen con paciencia. Pero usa un liderazgo de "servicio": invierte en el éxito de su equipo para ganar confianza.
Como mujer blanca extranjera en Japón, sabe que la ven primero como "gaijin" (extranjera). Recomienda ir despacio, dar malas noticias en privado y no asumir que el silencio es aprobación.
¿Cómo te afecta esto a ti?
Si estás pensando en trabajar en Asia o con empresas japonesas, esto te abre los ojos. Japón es una potencia económica estable, y entender su cultura laboral puede darte ventaja en negocios globales. Para ti en España, significa más oportunidades en multinacionales o startups internacionales, pero prepárate para la puntualidad y el consenso. Tu próxima entrevista podría beneficiarse de estos trucos.
Mi opinión personal
Me encanta esta historia porque muestra cómo la perseverancia rompe barreras culturales. Japón enseña disciplina que nos falta en Occidente, y Lauren lo demuestra: de un capricho infantil a liderar en Tokio. Ojalá más emprendedores sigan su ejemplo, el exito esta en adaptarse sin perder tu esencia. Aunque echo de menos un poco mas de espontaneidad japonesa, jeje.
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