Takaichi arrasa en Japón: supermayoría para endurecer el ejército y desafiar a China

18/02/2026 10:45 | 289 visitas
Takaichi arrasa en Japón: supermayoría para endurecer el ejército y desafiar a China

Takaichi regresa con fuerza: Japón se prepara para un giro militar y conservador

Imagina que Japón, ese país tan pacífico desde la Segunda Guerra Mundial, da un volantazo hacia la derecha dura. Pues eso es lo que pasa ahora con Sanae Takaichi, la primera ministra que acaba de ser reelegida por el Parlamento para formar su segundo gobierno. Lo ha logrado gracias a una victoria electoral aplastante la semana pasada, que le da a su partido una supermayoría en la cámara baja del Parlamento japonés. ¿Qué significa eso? Que controlan dos tercios de los 465 escaños, lo suficiente para imponer leyes incluso si la cámara alta, donde no tienen mayoría, las veta.

Yo, que sigo estos temas de cerca, me quedo flipando con lo rápido que cambia el panorama en Asia. Takaichi retiene a todos sus ministros anteriores y ya tiene planes ambiciosos: más gasto militar, políticas sociales conservadoras y un ojo puesto en China. Pero empecemos por lo que más ruido hace.

Desafío a China y el fantasma de Taiwán

Lo más impactante es su postura de halcón contra China. En noviembre, Takaichi insinuó que Japón podría intervenir militarmente si Pekín ataca Taiwán, esa isla democrática que Beijing reclama como suya. Los chinos no se han quedado callados: han respondido con presiones diplomáticas y boicots económicos, como limitar el turismo japonés.

Mucha gente en Japón aplaude esto, harta de la agresividad china en el mar de China Oriental. Y ahora, con su supermayoria, Takaichi podría endurecer más el tono. Hasta planea visitar el Santuario Yasukuni, un lugar controvertido que honra a soldados japoneses de la guerra, incluyendo criminales de guerra según los vecinos como China y Corea. Para los japoneses conservadores, es patriotismo; para otros, un paso atrás en la reconciliación histórica.

Potenciando el ejército: de pacifista a exportador de armas

Olvídate del Japón solo defensivo. Takaichi quiere revisar la Constitución pacifista, escrita por EEUU tras 1945, para permitir un ejército más ofensivo. Planea levantar la prohibición de exportar armas letales, desarrollar un submarino de propulsión nuclear y crear una agencia nacional de inteligencia que colabore con aliados como EEUU, Australia y Reino Unido.

También impulsa una ley antisespionaje que apunta sobre todo a espías chinos, aunque críticos dicen que podría pisar derechos civiles. En resumen, Japón pasa de gastar en defensa a vender armas y vigilar más. Para diciembre, espera tener nuevas políticas listas.

Cortejando a Trump y las inversiones millonarias

No todo es tensión: Takaichi se alía con Donald Trump. El presidente de EEUU la apoyó antes de las elecciones, y ahora preparan una cumbre clave. Japón ya compromete 36.000 millones de dólares en proyectos americanos, como una planta de gas en Ohio o una fábrica de diamantes sintéticos. Es parte de un paquete de 550.000 millones que Japón prometió en octubre.

Pero hay presión: Japón debe subir su gasto en defensa anual. Expertos como Masato Kamikubo, profesor en la Universidad Ritsumeikan, se preguntan si Takaichi será sumisa con Trump por seguridad o lo desafiará. Yo creo que optará por lo primero, mientras sea dura con China.

Inmigración dura y valores tradicionales

Otro pilar: políticas migratorias estrictas. Japón frena la inmigración con reglas más duras para residencias permanentes y naturalizaciones, para evitar evasores de impuestos y seguros sociales. Resuena con la frustración popular por la llegada de extranjeros.

En lo social, Takaichi defiende la sucesión imperial solo para hombres, rechaza el matrimonio gay y se opone a que las parejas usen apellidos separados al casarse. Propone que las mujeres usen su apellido de soltera como alias, en vez de cambiarlo por presión tradicional. Activistas lo ven como un parche conservador.

La economía primero: inflación y deuda

Pero no todo es geopolítica. Su reto urgente es la inflación galopante, salarios estancados y una población que envejece y baja. Propone recortar dos años el IVA a alimentos para aliviar el bolsillo familiar, aunque expertos avisan: eso podría inflar más los precios y complicar la enorme deuda nacional japonesa.

El presupuesto está parado por las elecciones, así que primero eso, y la revisión constitucional quizá espere.

Mi opinión: un Japón más asertivo, pero ¿a qué precio?

En mi opinión, Takaichi trae frescura a un Japón estancado, pero me preocupa el giro ultraconservador. Potenciar el ejército es lógico ante China, pero chocar con vecinos y pisar derechos internos podría aislarlo. Me gusta su realismo económico, aunque el gasto loco asusta. Veremos si equilibra seguridad y prosperidad, o si genera más tensiones en Asia.

¿Cómo te afecta esto a ti en España?

Aunque estés en España, esto impacta. Si sube la tensión Japón-China, los precios del gas y electrónicos podrían dispararse por disrupciones en cadenas de suministro. EEUU y aliados como nosotros en la OTAN presionarán más por defensa global. Y si Trump y Takaichi se alían fuerte, veremos más inversiones americanas, pero también competencia para nuestras exportaciones a Asia. En resumen, un Asia inestable nos llega al supermercado y la factura de la luz.

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Fuente original: apnews.com

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