Tragedia en Kuwait: Soldados EE.UU. mueren en ataque de drones iraníes a días de volver a casa
El golpe que nadie esperaba
Imagina estar a solo unos días de abrazar a tu familia despues de meses lejos. Eso le pasó a la sargento Nicole Amor, de 39 años, cuando un ataque con drones en un centro de mando en Kuwait segó su vida y la de otros cinco militares de Estados Unidos.
Su marido, Joey, lo cuenta con el corazón roto desde su casa en Minnesota: "Estaba casi en casa". Kuwait es un país del Golfo Pérsico donde hay bases militares americanas, y nadie imaginaba que pasaría algo así tan rápido.
El inicio de una guerra brutal
Todo explotó un día después de que Estados Unidos e Israel lanzaran su campaña militar contra Irán. Los iraníes respondieron con misiles y drones –que son aviones sin piloto– hacia Israel y varios países árabes del Golfo que albergan tropas yankis.
Los fallecidos pertenecían a la reserva del Ejército de EE.UU., es decir, militares a tiempo parcial que ayudan en logística. Eso significa que se encargan de lo básico para que los soldados tengan comida, combustible, agua y munición. Cuatro ya han sido identificados por el Pentágono –el ministerio de Defensa americano–: la sargento Nicole Amor, el capitán Cody Khork, el sargento Noah Tietjens y el sargento Declan Coady. Dos más esperan identificación pública.
Historias que duelen en el alma
Declan Coady, de solo 20 años y de West Des Moines en Iowa, era uno de los más jóvenes. Acababa de ser ascendido a sargento ya póstumamente. Estudiaba ciberseguridad en la universidad y soñaba con ser oficial. Su hermana Keira dice: "Todavía no me lo creo". Su padre añade que impresionó a sus instructores en el entrenamiento de tecnología de la información.
Nicole Amor era una madre devota de dos hijos. Le encantaba el jardín, hacer salsa con tomates y pimientos junto a su hijo mayor, que está en el último año de instituto. Patinaba y andaba en bici con su niña de cuarto de primaria. Justo una semana antes, la movieron a un contenedor sin defensas por miedo a ataques, creyendo que era más seguro dispersos.
Cody Khork, de 35 años y de Florida, era puro patriotismo desde pequeño. Se unió a la reserva y al programa ROTC –que es como un entrenamiento militar en la universidad–. Su familia lo describe como el alma de la fiesta, con un corazón enorme y pasión por la historia y la ciencia política.
Noah Tietjens, de 42 años y de Nebraska, era padre y marido, cinturón negro en artes marciales filipinas y taekwondo. Daba clases y vivía valores como honor y servicio. El gobernador de su estado le rindió homenaje: "Defendió a la gente americana de enemigos extranjeros".
¿Qué dice el liderazgo?
El secretario del Ejército, Daniel Driscoll, elogió su valentía voluntaria. Y el presidente Donald Trump fue directo: "Habrá más bajas antes de que acabe. Así son las cosas". Un recordatorio crudo de lo que implica una guerra como esta.
¿En qué te afecta esto a ti?
Esta escalada en Oriente Medio puede subir los precios del petróleo –Irán controla mucho crudo–, lo que encarece la gasolina en tu coche o el transporte de lo que compras. Además, si la guerra crece, podría haber más tensión global, viajes complicados y hasta ciberataques que notes en tu día a día. No es solo lejano, toca tu bolsillo y seguridad indirectamente.
Mi opinión personal
Me parte el alma leer estas historias. Gente normal, padres y madres con sueños simples, que voluntariamente van a servir y mueren así, de golpe. Esta guerra con Irán empezó mal y huele a que se va a alargar con más dolor. Ojalá los líderes piensen dos veces antes de más ataques, porque al final sufren familias como las nuestras. Es una lección dura de geopolítica: las decisiones en despachos lejanos acaban en lágrimas cerca de casa.
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