Un exiliado iraní se convierte en símbolo de protesta contra el régimen
Un gesto prohibido que marcó un antes y después
En una escena que rompió con décadas de silencio político, un manifestante en la ciudad iraní de Khorramabad ondeó públicamente la bandera monárquica prohibida, con el León y el Sol, ante una multitud que lo vitoreaba. Este acto de desafío, capturado en video, se viralizó justo cuando Reza Pahlavi, heredero del último Sha de Irán, llamaba a sumarse a las protestas.
De exiliado a figura clave
Pahlavi, quien vive exiliado cerca de Washington, lleva 40 años intentando derrocar al gobierno clerical de su país. Aunque antes era visto con escepticismo, ahora se ha convertido en un símbolo inesperado de la resistencia. Su aparición en este momento refleja el profundo descontento de los iraníes con el régimen actual.
Una protesta histórica
Las manifestaciones, aunque aparentemente controladas por el gobierno con mano dura, representan el mayor desafío popular que ha enfrentado la República Islámica. El hecho de que muchos vean en Pahlavi una alternativa muestra cuánto ha cambiado el ánimo en Irán tras años de represión y crisis económica.
¿Un nuevo capítulo en la política iraní?
Mientras los líderes iraníes intentan sofocar las protestas, la figura de Pahlavi gana terreno. Aunque su papel sigue siendo simbólico, su capacidad para unir a distintos sectores opositores podría marcar el inicio de un nuevo movimiento contra el gobierno actual.