Caos total en el juicio por la tragedia del tren que mató a 57 en Grecia
El juicio que todos esperaban, paralizado por el calor y el hacinamiento
Imagina llegar a un juicio tan importante y que todo se paralice porque la sala es un horno. Eso pasó el lunes en Larissa, en Grecia. La tragedia del choque de trenes de 2023, que dejó 57 muertos, iba a empezar por fin. Pero cientos de personas se apiñaron en un aula universitaria reconvertida en juzgado. La jueza Georgia Stefanidou lo aplazó hasta el 1 de abril porque "las condiciones podían causar desmayos".
Abogados y familiares protestaron airadamente. Dos letrados llamaron a los bomberos por riesgo de incendio. María Karystianou, de la asociación de familias de víctimas, dijo que estaban "amontonados como sardinas" y que hasta tuvieron que sentarse en los sitios de los acusados. Un escándalo total, vaya.
La noche del horror en Tempi: un choque evitable
Todo ocurrió el 28 de febrero de 2023 cerca de Tempi, a unos 30 kilómetros de donde ahora juzgan. Un tren de mercancías y otro de pasajeros colisionaron de frente en la misma vía durante más de 10 minutos, sin que saltara ninguna alarma. Murieron 57 personas, muchos estudiantes volviendo de carnaval. Algunos sobrevivieron al impacto pero murieron quemados vivos.
El accidente sacó a la luz el desastre en la red ferroviaria griega. A pesar de millones de euros de la Unión Europea para modernizar señales y sistemas de seguridad, nada se hizo. Sindicatos lo avisaron una y otra vez. La jefa de la Fiscalía Europea, Laura Kovesi, lo dejó claro: se podía haber evitado.
36 acusados, pero ¿dónde están los políticos?
Hay 36 personas en el banquillo: el jefe de estación de esa noche, Vassilios Samaras, otros mandos de ferrocarriles, dos exfuncionarios italianos de Ferrovie dello Stato y empleados de Hellenic Train y OSE, la operadora griega. El juicio durará años, con más de 350 testigos, entre supervivientes y familiares.
Pero lo que más duele es que ningún político de alto nivel está acusado. El primer ministro Kyriakos Mitsotakis y su gobierno conservador son los grandes señalados por encubrimiento. Dos exministros, como Kostas Karamanlis, solo enfrentan cargos menores. Días después del choque, una excavadora arrasó el lugar, borrando pruebas clave. "Corrupción que mató a nuestros hijos", gritó un padre fuera del juzgado.
Protestas, huelgas y rabia contenida
El lunes, trabajadores del tren hicieron huelga de 24 horas en memoria y protesta. Hace un mes, decenas de miles marcharon por el tercer aniversario. Líderes como Dimitris Koutsoumbas hablan de "encubrimiento descarado". Y Mitsotakis ganó las elecciones meses después, resistiendo mociones de censura.
Familiares como Pavlos Aslanidis, que perdió a su hijo de 26 años, exigen justicia real. Karystianou, pediatra y ahora candidata política, pregunta por qué no investigaron cómo su hija "ardió viva".
Mi opinión: un ejemplo de lo que pasa cuando la corrupción frena el progreso
Como alguien que sigue la geopolítica europea de cerca, esto me parece demoledor. Grecia recibió pasta de la UE para arreglar sus trenes, pero la corrupción y la negligencia lo estropearon todo. No es solo un accidente; es un fallo sistémico que podría repetirse en otros paises del sur de Europa. Me alegra que el juicio avance, aunque tarde, porque la presión pública fuerza cambios. Ojalá sirva de lección.
¿Cómo te toca esto a ti, aunque estés lejos?
Si viajas en tren por Europa, esto te concierne. Fondos de la UE que no se usan bien afectan la seguridad en toda la red. En España, hemos tenido accidentes parecidos; recordemos Angrois. Presiona por transparencia, porque tu billete de tren podría depender de sistemas obsoletos. Y si eres turista en Grecia, piénsalo dos veces en sus ferrocarriles hasta que limpien la casa.
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