Guerra en Irán dispara gasolina: adiós a la cerveza y las escapadas
Renuncias diarias por un litro de más
Imagina que por culpa de la guerra en Irán, te toca elegir entre poner gasolina o comprarte esa cerveza antes de dormir. Eso es lo que pasa ahora en muchos rincones del mundo. La gente común, como tú y como yo, está apretándose el cinturón de verdad.
En Filipinas, conductores de jeepneys –esos vehículos tan coloridos que vienen de la Segunda Guerra Mundial y son el alma del transporte popular– ya no planean viajes a la playa. Johnny, un chófer de 55 años, ha eliminado su birra nocturna para llegar a fin de mes. Y Sandy, que ni pudo pagar el alquiler, dice que si sigue así, dejará el volante.
El bloqueo que para el mundo
Todo viene del Estrecho de Ormuz, un pasillo estrecho y vital en el Golfo Pérsico por donde pasa casi el 20% del petróleo mundial. La guerra, que lleva 24 días sin parar, lo ha dejado casi vacío de barcos. Eso ha hecho que los precios del petróleo se disparen, y la gasolina en las bombas nos sale por un pico.
Brent, que es el nombre del crudo de referencia para medir precios en Europa y otros sitios, llegó a casi 120 dólares el barril la semana pasada. Ahora ha bajado un poco a 101 dólares, pero el daño está hecho.
Testimonios que duelen cerca
En Argentina, Luis Catalano, taxista en Buenos Aires, espera en la gasolinera YPF sin saber cuánto aguantará. Su compañero German Toledo, que trabaja en seguridad vial, dice que con un sueldo estancado en cinco años, un empleo ya no alcanza. "No llegas al fin de mes", resume.
Más al norte, en Alemania, Kevin Plucken, conserje en Colonia, echa solo 20 euros de gasolina. Adiós a salidas con los niños; ahora todo cerca de casa para ahorrar.
Y en Nigeria, en Lagos, Felicia Iwasa lo clava: "Todo sube, la economía no es fácil para nosotros".
La esperanza de Trump y la realidad
Donald Trump, presidente de EEUU, soltó ayer un rayo de optimismo: dice que hay charlas con líderes iraníes y que quieren un acuerdo para acabar la guerra. Eso hizo caer el petróleo un 9,7%, pero Irán lo niega todo. Su portavoz lo ve como un truco para los mercados.
El problema es que el petróleo no llega de un día para otro a tu surtidor. Pasa por pozos, refinerías –donde lo convierten en gasolina–, barcos, tuberías... Tarda semanas. Así que pagamos lo alto aún.
¿Cómo te toca esto en el bolsillo?
Directo: tu repostaje sale más caro, sube el transporte público, la comida porque llega en camiones... Si eres de los que va en coche al curro o lleva niños a actividades, notarás el recorte. En España, con nuestra dependencia del petróleo importado, ya estamos viendo subidas. Piensa en ajustar presupuestos ya, porque puede durar.
Mi opinión sincera
Como quien os escribe esto, me parte el alma ver cómo una guerra lejana jode la vida cotidiana de tanta gente humilde. Trump puede hablar de deals, pero mientras el Estrecho de Ormuz esté en jaque, todos perdemos. Ojalá negocien pronto, porque estos precios no son vida. Yo, por si acaso, ya estoy planeando menos km en coche.
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