Europa se une contra Trump por sus amenazas a Groenlandia
Europa reacciona con firmeza
El presidente estadounidense Donald Trump ha generado un terremoto político en Europa tras anunciar sanciones contra países que rechazan cualquier reclamo de EE.UU. sobre Groenlandia, un territorio autónomo perteneciente a Dinamarca.
Reunión de emergencia en Bruselas
Los embajadores de la Unión Europea se reunirán este domingo de urgencia para coordinar una respuesta conjunta. La medida llega después de que un cuarto de la población de Nuuk, capital groenlandesa, saliera a las calles para protestar contra cualquier posible anexión.
Líderes europeos alzan la voz
Emmanuel Macron, presidente francés, calificó las amenazas de Trump como "inaceptables". "Ninguna intimidación nos hará cambiar de posición", declaró en redes sociales. Por su parte, el primer ministro británico Keir Starmer afirmó que "imponer aranceles a aliados por defender la seguridad colectiva de la OTAN es totalmente incorrecto".
Italia y España también responden
Incluso Giorgia Meloni, primera ministra italiana conocida por su buena relación con Trump, tachó el movimiento de "error". Mientras, el español Pedro Sánchez advirtió que estas acciones "beneficiarían a Putin" y podrían debilitar gravemente a la OTAN.
La excusa de Trump
El mandatario estadounidense justificó su postura alegando que EE.UU. necesita controlar Groenlandia para contrarrestar amenazas de China y Rusia en el Ártico, y desarrollar su sistema de defensa antimisiles llamado "Cúpula Dorada". Sin embargo, expertos señalan que Estados Unidos ya tiene derechos para instalaciones militares en la isla gracias a un acuerdo de 1951.
Consecuencias para las relaciones transatlánticas
Ocho países europeos emitieron un comunicado conjunto advirtiendo que estas amenazas "socavan las relaciones transatlánticas". La crisis podría afectar incluso un reciente acuerdo comercial entre EE.UU. y la UE, cuya aprobación parlamentaria ahora está en duda.
Preocupación por el mensaje a Rusia y China
Líderes europeos expresaron temor de que esta división entre aliados occidentales sea aprovechada por Moscú y Beijing. "China y Rusia deben estar disfrutando de esto. Son los que se benefician de nuestras divisiones", comentó la jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas.