Irán cierra el Estrecho de Ormuz: el petróleo se dispara y el mundo tiembla
Irán asfixia la economía mundial con un truco astuto en plena guerra
Imagínate que de repente la gasolina en tu estación de servicio habitual se pone por las nubes. Pues eso está pasando ahora mismo por culpa de la guerra que libran Estados Unidos e Israel contra Irán. Lleva un mes de bombardeos intensos, pero Irán no se rinde. En vez de pelear como un ejército convencional, actúa como una insurgencia: con recursos limitados, causa el máximo daño posible.
Lo más impactante es su control sobre el Estrecho de Ormuz. ¿Qué es eso? Es un pasillo estrecho en el Golfo Pérsico, por donde pasa un quinto del petróleo y gas mundial. Irán lo ha cerrado casi por completo, dejando pasar solo lo que quiere y cobrando lo que dicta. Resultado: precios del petróleo disparados, bolsas cayendo y todo lo que compramos más caro.
La táctica de guerrilla que Irán copió de sus aliados
A pesar de que su armada está destruida y recibe ataques diarios de dos de los ejércitos más potentes del mundo, Irán sigue lanzando misiles y drones contra vecinos del Golfo y Israel. Tienen bases subterráneas, lanzadores móviles disfrazados de camiones normales y usan la táctica del "dispara y escapa", como hacen grupos insurgentes.
Es lo mismo que han aprendido sus aliados, como los hutíes en Yemen o milicias chiíes en Iraq. Geográficamente, Irán es enorme y montañoso, como Alaska, perfecto para esconderse. Su economía, aislada por sanciones hace años, aguanta mejor el golpe que la nuestra.
Presión sobre Donald Trump y amenazas de escalada
Para Donald Trump, presidente de Estados Unidos, esto es un dolor de cabeza enorme. Con elecciones de medio término en noviembre, prometió bajar el coste de vida, pero ahora todo sube. Ha mandado más tropas, paracaidistas y marines a la zona, y puesto un ultimátum: el 6 de abril a las 8 de la noche hora de la costa este, Irán debe abrir el estrecho o bombardean centrales eléctricas.
Habla de negociaciones para un alto el fuego, pero Irán lo niega. Analistas dicen que Trump prefiere "escalar para desescalar", pero Irán solo necesita sobrevivir para declarar victoria. Como dice una experta en seguridad del Medio Oriente, su meta no es ganar militarmente, sino aguantar.
Problemas internos que podrían debilitar a Irán
En casa, las cosas no van tan bien para el régimen teocrático de Irán. Hubo protestas masivas en enero contra el gobierno, y ahora la gente se refugia de los bombardeos. El nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, no aparece en público desde que resultó herido, y hay dudas sobre el mando central.
La Guardia Revolucionaria recluta incluso niños de 12 años para sus fuerzas Basij, que reprimieron brutalmente las protestas antes. Videos en redes muestran a sus milicias patrullando calles con propaganda a todo volumen. Aun así, no hay revueltas por ahora.
¿Cómo te afecta esto a ti directamente?
Piensa en tu bolsillo: el petróleo caro no solo sube la gasolina, sino el transporte de todo, desde comida hasta fertilizantes para la agricultura. En Asia duele más, pero aquí en Europa y España lo notamos en precios de supermercado, calefacción y facturas. Si la guerra se alarga, podría haber inflación galopante y tensiones en mercados globales.
Mi opinión como seguidor de la geopolítica
En mi experiencia cubriendo estos temas, Irán es maestro en guerras de desgaste. No van a rendirse fácil, y presionar con más fuerza podría backfirear, como avisa el Soufan Center: no ganas en la mesa lo que no tomaste en el campo de batalla. Ojalá Trump opte por el diálogo pronto, porque esto nos sale caro a todos. Me preocupa que veamos más caos económico antes de que acabe.
Multimedia
[
[
[