Trump amenaza con arrasar el petróleo de Irán: el mundo al borde del caos
Trump pone el dedo en la llaga: ¿explotará el petróleo iraní?
Imagina que de repente el precio de la gasolina en tu surtidor se dispara. Eso es lo que está pasando ahora mismo con el petróleo, que ha superado los 100 dólares por barril, el nivel más alto desde 2022. Todo por la tensión brutal entre Estados Unidos, Irán e Israel. Y en el centro, Donald Trump renovando su amenaza: si Irán no reabre el Estrecho de Ormuz –ese angosto pasillo por donde pasa un quinto del crudo mundial–, volará sus instalaciones petroleras y eléctricas.
Ya ha retrasado el plazo dos veces en las últimas semanas. Hablo del día 32 de esta crisis que parece no tener fin. Me da un poco de vértigo pensarlo, porque el Estrecho de Ormuz es como la vena principal del petróleo global: une el Golfo Pérsico con el mar abierto, y si se cierra, adiós a barcos cargados de crudo hacia Europa y Asia.
La dura amenaza de Trump y las negociaciones secretas
Donald Trump no se anda con chiquitas. Ha dicho que "obliterará" –o sea, arrasará por completo– las plantas eléctricas y los pozos de petróleo de Irán si no hay acuerdo para acabar con la guerra. La portavoz de la Casa Blanca asegura que las charlas con Teherán van "bien", y que ahora los iraníes parecen más razonables que su líder anterior.
Pero ojo, porque atacar infraestructuras civiles podría ser un crimen de guerra, según expertos. Mientras, envían tropas a Oriente Medio para tener "máximas opciones", dice Washington. ¿Diplomacia o presión militar? Yo creo que es un equilibrio peligroso.
Irán responde con fuego y contradicciones
Del otro lado, un funcionario iraní califica las demandas de Estados Unidos de "excesivas e irreales". Y mientras la Casa Blanca celebra que algunos petroleros muevan en el Estrecho de Ormuz, Irán aprueba cobrar peajes a los barcos que pasen. Es como decir: "Pasad, pero pagad".
En Teherán, un edificio en el oeste ha sido alcanzado por un airstrike –un bombardeo aéreo–, y trabajadores de la Media Luna Roja iraní, que es como nuestra Cruz Roja, han acudido al rescate. La imagen es impactante: humo, destrucción en una zona residencial.
Ataques que escalan la crisis
No para ahí la cosa. Un petrolero kuwaití anclado en Dubái ha sido golpeado por lo que parece un dron iraní. Estaba lleno, y temen un derrame masivo en el mar. Sin víctimas, por suerte, pero el fuego se apagó rápido.
En Líbano, dos cascos azules indonesios de la ONU –pacificadores de las Naciones Unidas– han muerto en el sur. Francia pide reunión de emergencia en el Consejo de Seguridad. Israel investiga si fue su ejército o Hezbolá, el grupo respaldado por Irán.
Más tragedias: un orfanato nuevo en Fardis, cerca de Teherán, destruido en un ataque de EEUU e Israel, con dos muertos. Y en Líbano, un soldado libanés fallecido en un checkpoint israelí.
En Haifa, Israel, un misil interceptado de Irán ha dañado una refinería y un camión cisterna. Fuego por todas partes.
¿En qué te afecta esto a ti y a mí?
Directamente al bolsillo: con el petróleo por las nubes, la gasolina y el diésel suben en España. Imagina llenar el depósito un 20% más caro. Si la guerra escala, transporte, calefacción y hasta comida se encarecen, porque todo depende del crudo.
Geopolíticamente, Europa podría verse más involucrada si EEUU pide ayuda. Y la inestabilidad en Oriente Medio siempre salpica con refugiados o terrorismo.
Mi opinión: un polvorín que nadie controla
Honestamente, esto me preocupa mucho. Trump juega al todo o nada, pero Irán no cede fácil. Las negociaciones parecen un baile donde nadie quiere pisar el pie del otro. Ojalá prevalezca la diplomacia, porque una guerra total sería desastrosa para el mundo. ¿Qué pensáis vosotros? El petroleo ya duele, no vayamos a más.
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