Trump pide más tiempo en la guerra contra Irán: ¿Paciencia o error?
Trump suaviza el tono y ruega paciencia en su primer gran discurso sobre la guerra con Irán
Imagina esto: hace poco más de un mes, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva masiva contra Irán. Ahora, Donald Trump sale al balcón televisivo para decir que todo acabará "pronto", pero necesita un poquito más de tiempo. Yo, que sigo estos líos geopolíticos desde hace años, me quedé pensando: ¿estamos cerca del final o esto se alarga?
En su charla de la noche del miércoles, el presidente republicano bajó el pistón de sus bravatas habituales. Nada de gritos ni amenazas directas a los aliados de la OTAN –que por cierto es la Organización del Tratado del Atlántico Norte, una alianza militar liderada por EEUU–. En cambio, prometió "terminar el trabajo" golpeando duro a Irán durante dos o tres semanas más.
La economía tiembla con el petróleo por las nubes
Los mercados no se lo creyeron. Mientras Trump hablaba, los precios del petróleo se dispararon y las bolsas asiáticas se hundieron. ¿Por qué? Porque Irán, aunque maltrecho, sigue dando guerra: sus misiles y drones han dañado infraestructuras en países del Golfo y bases yankis.
El Estrecho de Ormuz –esa angosta vía marítima por donde pasa un tercio del petróleo mundial– está medio bloqueado. Trump no dio detalles sobre negociaciones para reabrirlo, solo sugirió a los aliados que "compren petróleo americano" y se animen a ayudar.
Los americanos, hartos: el 59% dice que ya basta
Una encuesta de AP-NORC, hecha a mediados de marzo, pinta mal: el 59% de los estadounidenses cree que la acción militar en Irán ha ido demasiado lejos. Y el 45% está muy preocupado por el precio de la gasolina, que ha subido un montón desde que empezó la guerra.
Trump lo sabe y compara con guerras pasadas: la Primera Guerra Mundial duró un año y pico, Vietnam casi 20 años. "Sed pacientes", pide, recordando que Irán ya no es la amenaza de antes tras 32 días de bombardeos.
Demócratas en pie de guerra contra el plan de Trump
Los demócratas no se cortan: el senador Chris Murphy dice que el discurso vive en la "realidad de Trump". Critican la falta de plan para el Ormuz, el despilfarro de miles de millones y las vidas perdidas. "Estamos perdiendo", suelta Murphy, porque no se destruyen todos los misiles, drones ni el programa nuclear de Irán.
El presidente evita hablar de tropas terrestres –buena noticia, ¿no?– y dice que el uranio enriquecido de Irán (material casi para bombas nucleares) está vigilado por satélites. Si lo tocan, más misiles.
¿En qué te afecta esto a ti y a mí?
Directo al grano: si vives en España o Europa, el petróleo más caro significa gasolina por las nubes, calefacción más cara y productos en el súper que suben de precio. La economía global tiembla, y si la guerra se alarga, adiós a vacaciones baratas o hipotecas asequibles. Piensa en tus facturas del mes que viene.
Mi opinión personal: ¿Vale la pena este lío?
Mira, yo creo que Trump tiene razón en querer frenar el programa nuclear de Irán, que asusta a medio mundo. Pero entrar en una guerra sin aliados claros y sin salida rápida es jugársela mucho. Los americanos piden "ganar y volver a casa", y con razón. Ojalá negocien pronto, porque nadie gana con más caos. ¿Tú qué piensas? Esto me recuerda que la geopolítica siempre acaba en nuestra gasolina.
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