Gasolina por las nubes en EE.UU.: la tensión con Irán la dispara
Gasolina por las nubes en EE.UU.: la tensión con Irán la dispara
Imagínate llenar el depósito y ver cómo el precio sube día sí y día también. En Estados Unidos, la gasolina ha superado los 4 dólares por galón –que son unos 3,78 litros, para que nos entendamos– y los conductores están que trinan. Todo por la escalada en la guerra con Irán, que ha puesto el mercado del petróleo patas arriba.
El detonante reciente fue el discurso del presidente Donald Trump, quien avisó que Irán va a recibir un golpe "extremadamente duro" en las próximas semanas. Pidió paciencia a los americanos, pero mientras, los precios del crudo se han disparado al abrir los mercados. La media nacional, según la AAA –que es un club de automovilistas que mide estos datos–, ya está por encima de esa barrera psicológica.
¿Por qué sube tanto el precio de la gasolina?
No es solo capricho de las gasolineras. Alrededor del 50% del precio que pagas va al crudo, el ingrediente principal para hacer gasolina. Otro 20% se lo llevan las refinerías que lo transforman. Luego hay impuestos federales, estatales y locales, que suman cerca del 20%, y el resto –un 10%– es para el tendero, que tiene que pagar transporte, salarios y mantenimiento de las bombas.
Con la guerra en Irán, hay disrupciones en el Estrecho de Ormuz, una vía clave por donde pasa mucho del petróleo mundial. Eso encarece todo. Las gasolineras ajustan precios según lo que pagan al mayorista, que sube varias veces al día.
Variaciones locas de un surtidor a otro
No pagas lo mismo en todas partes. En California, los impuestos solos suman 71 céntimos por galón, mientras en Alaska son solo 9. La distancia a las refinerías, el volumen de ventas o la competencia cercana también influyen. Un dueño en Minneapolis me recuerda que fijan precios para atraer gente, esperando que compren snacks dentro, donde ganan más.
Los márgenes de las gasolineras son ajustados: en cinco años, unos 38 céntimos por galón de media, y tras gastos, quizás 15. No son millonarios, ojo.
¿Quién sale ganando con esto?
Los grandes beneficios van a las compañías que extraen y refinan el crudo, upstream en jerga técnica. Pero ni ellos bailan de alegría: precios muy altos frenan la demanda. Las gasolineras, en cambio, ven márgenes más estrechos porque suben precios más lento de lo que les sube el coste. Cuando baje el petróleo, quizás recuperen algo, pero ya habrá dolido.
Conductores como tú y como yo cazan ofertas, llenan cuando pueden, pero el bolsillo sufre. Un gerente de gasolinera lo dice claro: ven a la gente en los ojos y saben que recortan en otras cosas para llegar a fin de mes.
¿Cómo te afecta esto a ti?
Aunque estés en España, el petróleo es global. Si sube en Estados Unidos, presiona nuestros precios aquí, fomenta inflación y encarece transporte de todo: comida, viajes, vacaciones. Si viajas mucho en coche o dependes del combustible, revisa ofertas y considera rutas eficientes. Y ojo a la geopolítica: esta guerra con Irán nos toca a todos.
Mi opinión
Me parece alarmante cómo una tensión en Irán nos revuelve la vida cotidiana. Trump pide paciencia, pero los conductores no pueden esperar eternamente. Creo que urge diversificar energías, apostar por renovables para no depender tanto del petróleo volátil. Es una lección: la geopolítica no es solo noticias lejanas, llega al surtidor. ¿Tú qué piensas?
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