Cerezos de Tokio caen en plena sakura: ¿fin de una tradición?

04/04/2026 12:45 | 181 visitas
Cerezos de Tokio caen en plena sakura: ¿fin de una tradición?

El susto bajo las flores rosas

Imagina estar disfrutando de las sakura, esas flores de cerezo tan bonitas que llenan de rosa los parques de Tokio. Pues esta semana, dos árboles icónicos se han desplomado justo en el mejor momento de la temporada. Uno en el Kinuta Park, que dañó una valla, y otro cerca del foso del Palacio Imperial. Por suerte, nadie resulto herido, pero el miedo está ahí.

Estos cerezos Somei Yoshino, la variedad más famosa de Japón, se plantaron en los años 60, después de la posguerra. Ahora tienen mas de 60 años, miden hasta 18 metros de alto y estan débiles. En marzo, otro colapso en el mismo parque dejó a un peatón herido. Y el año pasado, 85 árboles cayeron en parques de la capital, muchos de ellos cerezos.

¿Por qué se caen estos gigantes?

El envejecimiento es el gran culpable. Muchos tienen raíces expuestas, troncos podridos por hongos internos o inclinados. Hiroyuki Wada, un experto en árboles, dice que hay que fijarse en agujeros, setas en la base o si se inclinan mucho después de la lluvia, porque retienen agua y se debilitan.

Además, el cambio climático no ayuda: veranos con calor extremo y sequías largas los están agotando. "Son como abuelos de 70-80 años", explica Wada. Estos cerezos son sensibles, y lo que les pasa es un aviso simbólico de lo que nos espera a todos con el clima loco.

Las medidas de las autoridades en Tokio

En Tokio, cuna de esta variedad de sakura, han inspeccionado cientos de árboles en parques como Kinuta o Inokashira. Han talado algunos peligrosos, puesto carteles de aviso y hecho podas. Pero admiten que son parches temporales, no un plan a fondo como replantar nuevos.

Masakazu Noguchi, funcionario de parques metropolitanos, pide precaución a los visitantes: "Ni siquiera tras una inspección es 100% seguro". En Inokashira, han quitado docenas de árboles viejos para regenerar el paisaje, aunque algunos se quejan de los huecos que deja junto al estanque.

La gente no deja de ir al hanami

El hanami es la tradición japonesa de ver las sakura en flor, de finales de marzo a abril, coincidiendo con el inicio del año escolar y laboral. La peña se junta a picnics bajo los árboles. A pesar de los riesgos, la gente sigue yendo.

Lisa Suzuki dice: "Estoy un poco preocupada, pero si nos alejamos del tronco, estará bien". Akira Kamiyashiki llevó a su hija porque lloverá el finde: "Con los carteles, me siento seguro". Y un político local, Yutaka Kazama, pide más seguridad sin talar todo a lo loco.

¿Cómo te toca esto de cerca?

Quizás pienses que está lejos, en Japón, pero el cambio climático no entiende de fronteras. Si viajas allí por las sakura, podrías verte en un parque con riesgos. Y globalmente, nos recuerda que nuestras tradiciones y naturaleza están en jaque: imagina tus parques locales con árboles viejos cayendo. Es un toque de atención para cuidar el planeta ya.

Mi opinión personal

Me da pena ver cómo estos cerezos, que son el alma de la primavera japonesa, sufren así. Como alguien que sigue la geo-politica y el mundo, veo esto como un síntoma mayor: el posguerra plantó esperanza, pero el clima actual la erosiona. Japón debería invertir en regeneración ya, no parches. Ojalá sirva de lección para todos, antes de que sea tarde. ¿Tú qué piensas?

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Fuente original: apnews.com

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