Trump amenaza con destruir Irán y da marcha atrás en el último segundo
Las palabras de Trump que pusieron el mundo en vilo
Imagínate despertar y leer que Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, amenaza con hacer desaparecer "toda una civilización" si Irán no abre el Estrecho de Ormuz. Ese paso marítimo clave, por donde pasa gran parte del petróleo mundial, estaba cerrado por la guerra. Pues eso pasó esta semana, y el mundo contuvo la respiración.
Pero, ¡sorpresa! Justo antes de la hora límite que él mismo puso, Trump dio marcha atrás. Anunció que retiraba sus planes de ataques masivos, siempre que Irán acepte un alto el fuego de dos semanas y reabra el estrecho. Y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní dijo que sí. Uf, menos mal.
De la paz al apocalipsis en meses
Antes, en enero, Trump prometía "ayuda en camino" al pueblo iraní tras unas protestas duramente reprimidas. Quería ser el héroe de la paz, incluso soñaba con un Nobel. Pero ahora, habla de "borrar del mapa" a Irán, de bombardear puentes y plantas eléctricas civiles. Expertos en derecho internacional dicen que eso podría ser un crimen de guerra, porque atacar infraestructuras civiles sin necesidad viola las normas. Depende de si son objetivos militares legítimos y si se minimizan las muertes de inocentes.
En Pascua, hasta soltó un mensaje grosero en redes: "Abrid el puñetero estrecho o viviréis en el infierno". Palabras que han dado la vuelta al mundo.
Reacciones que no se hicieron esperar
Los demócratas lo tildaron de "traición a los valores americanos". Hasta algunos republicanos, como el senador Todd Young, veterano de marines, lo ven como táctica para presionar y acabar el conflicto rápido. Otros, como Ron Johnson, esperan que sea puro farol: "No queremos bombardear civiles, solo liberar al pueblo iraní".
La exdiputada republicana Marjorie Taylor Greene, antes fanática de MAGA –que significa "Haz América Grande Otra Vez"–, llegó a pedir la 25ª Enmienda para apartar a Trump del cargo. "Esto es maldad", dijo. Y el papa Leo XIV lo llamó "inaceptable", recordando que atacar civiles rompe el derecho internacional.
El patrón de las amenazas de Trump
No es nuevo. En su primer mandato, amenazó a Corea del Norte con "fuego y furia". Luego, se "enamoró" de Kim Jong-un y paró. Ahora, en este segundo término, ha golpeado sitios nucleares iraníes con Israel, capturó al dictador venezolano Nicolás Maduro y habla de invadir Groenlandia o Cuba. Expertos como la profesora Roseanne McManus dicen que usa la "Teoría del Loco": hacer creer que es impredecible para asustar al enemigo.
La Casa Blanca defiende: "Los iraníes celebran las bombas porque acaban con sus opresores". Pero surgen dudas: ¿nucleares en juego? ¿O todo bluff?
¿Cómo te toca esto de cerca?
Si vives en España o Europa, el cierre del Estrecho de Ormuz dispara el precio de la gasolina y el gas. Imagina llenar el depósito un 30% más caro por esta guerra. Además, si escala, podría afectar el comercio global y hasta la seguridad energética de la OTAN, de la que formamos parte. Tu bolsillo y la estabilidad lo notan ya.
Mi opinión sincera
Me parece una ruleta rusa peligrosa. Trump juega con fuego, y aunque retrocedió esta vez, ¿y la próxima? Creo que es táctica para negociar, pero roza lo irresponsable. En geopolítica, las palabras pesan como bombas. Ojalá prime la diplomacia y evitemos un desastre mayor. ¿Qué opinas tú?
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