Piloto británico esquiva cazas de EE.UU. en plena guerra con Irán

12/04/2026 04:45 | 189 visitas
Piloto británico esquiva cazas de EE.UU. en plena guerra con Irán

Piloto británico esquiva cazas de EE.UU. en plena guerra con Irán

Imagina volar tranquilamente en una pequeña avioneta, escuchando música, y de repente un caza supersónico te zumba al lado. Eso le pasó a Sam Rutherford, un ex piloto de helicópteros del ejército británico. Estaba cruzando el mar Arábigo, al sur de Irán, cuando dos F/A-18 Hornet –esos son aviones de combate de la Armada de Estados Unidos, capaces de ir a más de 1.900 km/h– lo interceptaron.

El susto inicial sobre las nubes

Todo empezó calmado. Sam y su copiloto Shannon Wong iban a 190 km/h en su Piper PA-28, una avioneta monomotor ligera, ideal para vuelos cortos pero no para zonas calientes. De fondo sonaba One Direction. Hasta que la radio crepitó: una voz americana les ordenó identificarse porque se acercaban a un buque de la coalición en aguas internacionales.

Al poco, Sam graba un vídeo en Instagram: "Acabamos de ser buzzados por un F-16", dice con calma fingida. Luego aclara que era un F/A-18. Estos cazas salen del USS Abraham Lincoln, un portaaviones clase Nimitz –gigante flotante de 330 metros, nuclear, con 5.000 tripulantes y hasta 75 aviones a bordo.

El contexto: una guerra que estalla en Oriente Medio

Esto pasaba justo cuando Estados Unidos e Israel iniciaban una guerra contra Irán. El día antes, Sam volaba sobre los Emiratos Árabes Unidos y oía por radio a aviones comerciales desviándose a toda prisa. El Golfo Pérsico se convirtió en zona de combate, y muchos aterrizaron en Mascate, capital de Omán, un aeropuerto normalmente tranquilo.

Allí, Sam tuvo que decidir: ¿esperar a ver cómo evolucionaba el lío o seguir con su misión? Llevaba la avioneta desde Florida hasta una escuela de vuelo en India, en Ahmedabad. Al amanecer, el espacio aéreo omaní abrió, así que decidió "largarse de Dodge" –expresión yanqui para huir rápido– y emprender los 1.450 km por el océano Índico.

La negociación tensa con los cazas

Tres horas después, Irán atacó Omán y cerró su espacio aéreo. Demasiado tarde para ellos. Ahora, los cazas les pedían cambiar rumbo 15 grados, norte o sur, para evitar el portaaviones. Problema: norte era Irán o Pakistán, sin permisos; sur, océano abierto donde podía quedarse sin combustible.

Fue como regatear en un zoco: Sam explicó que su avioneta no aguantaba desvíos largos –"solo tienes demasiado combustible si el avión está en llamas", bromeó–. Los dos F/A-18 volaban en círculos, imposibles de igualar a 160 km/h. Al final, pactaron un desvío mínimo. "Estábamos lo bastante lejos para que no nos derribaran, y cerca de nuestra ruta para llegar seguros".

¿Cómo te afecta esto a ti?

Si viajas mucho o dependes del petróleo, esta guerra en el Golfo Pérsico puede encarecer gasolina y billetes de avión. Cierres de espacio aéreo como el de Omán desvían vuelos, suben precios y generan retrasos. Para los que importamos energía de allí, el bolsillo lo nota rápido. Y si hay más tensión, afecta la economía global.

Mi opinión personal

Me parece alucinante la frialdad de Sam; yo estaría sudando frío con cazas rodeándome. Muestra lo frágil que es el cielo en zonas de guerra: un piloto civil inocente en medio de potencias. Ojalá esta escalada en Irán se calme pronto, porque gente normal como nosotros pagamos las consecuencias. ¿Vosotros qué haríais en su lugar? Yo, aterrizar al instante.

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Fuente original: edition.cnn.com

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