Lindsey Vonn se estrella en las Olimpiadas: fractura grave y sin arrepentimientos
Una caída que paralizó a todos
Imagina bajar a toda velocidad por una montaña nevada, con el viento azotándote la cara. Eso es el descenso alpino, una prueba de esquí donde los atletas superan los 100 km/h. Pues bien, Lindsey Vonn, la leyenda estadounidense de 41 años, vivió un momento de terror en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026.
Estaba a solo 13 segundos de empezar su carrera cuando su brazo derecho enganchó una puerta. Perdió el control, rodó por la pendiente y acabó de espaldas. La tuvieron que evacuar en helicóptero. Brutal, ¿verdad?
Lesión seria: qué significa esa fractura
En su Instagram, Lindsey Vonn explicó lo que pasó. Tiene una fractura compleja de tibia, que es el hueso grande de la parte baja de la pierna, justo debajo de la rodilla. No es una rotura simple: es complicada y necesita varias operaciones para arreglarla bien.
Importante: dice que su lesión anterior, un desgarro en el LCA o ligamento cruzado anterior (ese que estabiliza la rodilla), no influyó. Fue un error de 13 centímetros en su trazada. Solo 13 cm en una bajada de alta velocidad. Increíble lo fino que es todo en este deporte.
Su comeback épico y el "no regrets"
Vonn se retiró en 2019 porque su cuerpo no daba más. Pero volvió: tras un implante de rodilla, entrenó con el equipo de Estados Unidos y debutó en su quinta Olimpiada. Tiene tres medallas ya, desde Salt Lake City 2002.
A pesar del dolor, escribe: "Estar en la puerta de salida fue una victoria. La vida es como el esquí: saltas, caes, sueñas... y sigues intentándolo". Sin remordimientos totales. Me parece inspirador.
La familia preocupada: el padre dice basta
Su padre, Alan Kildow, ex esquiador, está claro: "A los 41 años, esto es el fin. No más carreras mientras yo tenga voz". Pero elogia su fuerza mental. "Es dura, maneja el dolor mejor de lo que esperaba". Familia unida, pero con opiniones fuertes.
¿Cómo te toca esto a ti?
Quizás no esquíes a 130 km/h, pero el mensaje de Vonn va más allá del deporte. Nos recuerda que perseguir sueños implica riesgos: un cambio de curro, un viaje loco o empezar algo nuevo. Si caes, levántate. Y en un mundo de redes, inspira a no rendirte ante el "qué dirán". Además, si sigues los Juegos Olímpicos, su historia añade emoción a las pruebas restantes.
Mi opinión personal
Yo admiro a Lindsey Vonn un montón. A los 41 volver a la élite, sabiendo los riesgos, es de valientes. Ojalá escuche un poco a su padre y priorice su salud, pero respeto su pasión. Este deporte es precioso pero traicionero. ¿Seguirá compitiendo? Apuesto a que sí, al menos en su mente. ¿Tú qué piensas?
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