Tesoros persas a salvo en China mientras Irán arde en bombardeos

15/04/2026 20:45 | 120 visitas
Tesoros persas a salvo en China mientras Irán arde en bombardeos

Tesoros persas a salvo en China mientras Irán arde en bombardeos

Imagina esto: mientras misiles caen sobre Irán y sitios históricos se convierten en ruinas, más de 150 piezas antiguas persas descansan tranquilas en el norte de China. Están en un museo de Hohhot, en la provincia de Mongolia Interior, custodiadas por la curadora Dong Bibing. Me parece fascinante cómo la guerra ha convertido estas reliquias en estrellas inesperadas.

Una exposición que no para de crecer

La muestra empezó con cristal grabado con flores y alfombras llenas de diseños complicados. Programada para acabar en marzo, la extendieron hasta abril por la avalancha de visitantes. Ahora, las piezas viajan a otra ciudad china, la quinta parada de su gira nacional.

Dong Bibing cuenta que se le parte el alma al ver noticias de daños en lugares como el Palacio Golestán en Teherán, un sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO –que es la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura–. Pero ahí, ante sus ojos, tiene "una colección excepcional de artefactos iraníes".

La guerra destroza patrimonio en Irán

En seis semanas de bombardeos de Estados Unidos e Israel, más de 130 monumentos iraníes han quedado destruidos o heridos, según el ministerio de patrimonio cultural de Irán. Piensa en Persépolis, la antigua ciudad del Imperio Aqueménida –del 550 al 330 antes de Cristo–, que representa avances en arquitectura y arte sin igual.

Donald Trump, presidente de EE.UU., ha amenazado con borrar "toda la civilización" iraní si no cedían. Aunque dicen que no atacan sitios culturales a propósito, el daño está hecho. La UNESCO ya ha expresado su preocupación por Irán y Líbano.

China se enamora de la cultura persa

En China, la gente común está descubriendo Irán. Librerías de Pekín venden como churros libros sobre su historia, que antes no interesaban a nadie. Estudiantes universitarios devoran hasta cómics como "Persépolis", la novela gráfica de Marjane Satrapi sobre la transición al régimen islámico en 1979.

Karen Yan, una treintañera de finanzas en Pekín, se relaja viendo documentales de arquitectura persa, con sus patrones geométricos tan precisos. "Ver esos sitios convertidos en escombros me impulsa a conocer su belleza pasada", dice. Echo Zhao, de Suzhou, compra libros para empatizar con la gente de allá, viendo paralelismos entre las historias de opresión de ambos países.

¿Por qué este boom de interés?

China e Irán comparten raíces milenarias y gobiernos revolucionarios recientes. La propaganda china ve a EE.UU. como enemigo común, y con las tensiones entre superpotencias, la curiosidad cultural explota. Es como si la guerra uniera civilizaciones lejanas.

¿Cómo te afecta esto a ti?

Aunque estés lejos, esta guerra sube los precios del petróleo y tensiona el comercio global, afectando tu bolsillo en gasolina o productos importados. Pero también invita a valorar el patrimonio humano: en tiempos de destrucción, la cultura viaja y sobrevive, recordándonos que lo nuestro no es tan diferente.

Mi opinión personal

Me conmueve ver cómo, en medio del caos, un museo en China protege joyas persas y despierta pasiones. Ojalá más gente descubriera estas historias antiguas; nos haria más empaticos. La guerra destruye, pero la cultura resiste. ¿No te dan ganas de visitar una expo así?

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Fuente original: edition.cnn.com

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