Escándalo en Katyn: Rusia expone "mil años" de odio polaco
Escándalo en Katyn: Rusia expone "mil años" de odio polaco
Imagina llegar a un lugar sagrado para los polacos, donde miles fueron asesinados, y encontrarte con una exposición que los acusa de odiar a Rusia desde hace diez siglos. Eso es lo que ha pasado en el memorial de Katyn, cerca de Smolensk. Me dejó con la boca abierta cuando lo leí.
La exposición que enciende mechas
La Sociedad Militar-Histórica Rusa, un organismo estatal, ha abierto esta muestra titulada "Diez siglos de rusofobia polaca". Habla del supuesto odio de la élite polaca hacia Rusia y los rusos, con acciones como invasiones y matanzas de rusos, bielorrusos y "pequeños rusos" –que es como llamaban imperialmente a los ucranianos–.
Lo más chocante: está en las mismas puertas del memorial de Katyn. Ahí, en 1940, la policía secreta soviética –el NKVD– ejecutó a más de 20.000 oficiales, intelectuales y prisioneros polacos. Un crimen que los soviéticos negaron durante décadas, echándole la culpa a los nazis.
Heridas abiertas en Smolensk
Y no es solo Katyn. En 2010, un avión con el presidente polaco Lech Kaczynski y altos cargos se estrelló cerca de Smolensk mientras iban a conmemorar el 70 aniversario de la masacre. Murieron 96 personas. Abrir esta exposición justo antes de una ceremonia oficial polaca parece una provocación calculada.
Algunos comentaristas rusos independientes, como Kirill Martynov de Novaya Gazeta Europe, lo llaman "vergonzoso". Recuerda cómo la URSS y Hitler se repartieron Polonia en 1939, deportaron y mataron a miles.
Conexiones con la guerra actual en Ucrania
La exposición no olvida el presente. Critica a la Polonia de hoy por su "política anti-rusa": derriban monumentos a soldados soviéticos de la Segunda Guerra Mundial –la Gran Guerra Patria para ellos– y envían armas a Ucrania.
El presidente de la sociedad es Vladimir Medinsky, fiel a la visión de Vladimir Putin sobre la grandeza rusa. Ha negociado en temas de la guerra en Ucrania, donde Rusia también intenta reescribir la historia negando la identidad ucraniana.
Expertos como Konstantin Sonin, profesor en Chicago, lo compara con honrar a una brigada rusa acusada de crímenes en Bucha, Ucrania. Para Putin, profanar sitios sagrados es una táctica habitual.
¿Por qué importa esto a un español de a pie?
Quizás pienses que está lejos, pero afecta. Europa depende de la estabilidad en el este: tensiones así avivan la guerra en Ucrania, suben precios de energía y comida que pagamos aquí. Polonia es aliada en la OTAN –la Alianza Atlántica Norte, que protege a España–. Si Rusia manipula la historia, complica la paz y nuestras vacaciones seguras o el gas barato.
Mi opinión personal
Me parece triste y peligroso. Reconocer errores pasados, como hizo Rusia con Stalin en su día, es maduro. Pero esto huele a propaganda para justificar agresiones actuales. La historia une o divide; usarla así solo trae más dolor. Ojalá dialoguen en vez de echar leña al fuego. ¿Tú qué piensas?
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