Trump frena negociaciones con Irán pero celebra nueva propuesta
Trump frena negociaciones con Irán pero celebra nueva propuesta
Imagínate la tensión: el mundo pendiente de un hilo por el Estrecho de Ormuz, esa angosta vía por donde pasa un quinto del petróleo mundial en tiempos normales. Ahora está semi-cerrada por la guerra entre EE.UU. e Irán, y los precios del crudo se disparan. Pues bien, el ministro iraní Abbas Araghchi ha vuelto a Pakistán este domingo, después de un ida y vuelta confuso que dejó a todos con la boca abierta.
El lío diplomático en Islamabad
Araghchi llegó a la capital paquistaní el domingo, tras una escapada rápida a Oman, ese país vecino del Estrecho de Ormuz que suele mediar en estos enredos. Fuentes iraníes dicen que sigue hacia Moscú, pero el foco está en revivir las charlas de alto el fuego con Washington. Pakistán hace de puente, porque Irán no quiere sentarse directamente con los americanos después de ataques pasados.
Todo empezó con una reunión histórica cara a cara este mes, pero el presidente Donald Trump canceló el viernes el viaje de sus enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, a Islamabad. Dijo que no había avances. Sin embargo, minutos después, soltó que Irán le mandó una propuesta "mucho mejor". ¿Qué pasará ahora? Nadie lo sabe con certeza.
El Estrecho de Ormuz, el talón de Aquiles
Este estrecho es clave: une el Golfo Pérsico con el mar abierto y por ahí fluye el petróleo que usamos todos. Irán lo ha restringido y EE.UU. bloquea sus puertos. En Oman, Araghchi pidió apoyo para cobrar peajes a los barcos que pasen, algo que complica aún más las cosas. Mediadores paquistaníes intentan cerrar la brecha, pero Irán exige primero levantar el bloqueo yankee.
Araghchi también habló por teléfono con Qatar y Arabia Saudí. Todo indirecto, con Islamabad de mensajero. Me parece lógico: la desconfianza es enorme tras años de roces.
Trump y sus condiciones claras
Donald Trump prorrogó indefinidamente el alto el fuego del 7 de abril, que paró en gran parte los combates iniciados el 28 de febrero con ataques conjuntos de EE.UU. e Israel. Pero insiste: Irán no tendrá armas nucleares. Recuerda que Teherán tiene 440 kilos de uranio enriquecido al 60%, un pasito técnico de nivel armamentístico, según la ONU.
Las amenazas siguen: Irán avisa de "respuesta fuerte" si hay más bloqueos, y Trump ordenó disparar a barcas sospechosas de minas. La economía global tiembla con envíos de gas, fertilizantes y más parados.
El coste humano no para
La guerra ha matado a miles: 3.375 en Irán, 2.496 en Líbano (donde Israel y Hezbolá, respaldado por Teherán, volvieron a liarla), 23 en Israel, más en países del Golfo. Soldados israelíes, marines yankees y cascos azules de la ONU también han caído. Otro alto el fuego entre Israel y Hezbolá se extendió tres semanas, pero sin su presencia en las charlas.
¿Cómo te toca esto en el bolsillo?
Directo al grano: si el Estrecho de Ormuz sigue en jaque, el petróleo sube y con él la gasolina en tu coche, el transporte y hasta la comida. La economía mundial ya nota el frenazo en suministros. En España, dependemos mucho de ese crudo; precios más altos significan inflación y menos poder adquisitivo para todos nosotros.
Mi opinión personal
En serio, esto me genera preocupación. El alto el fuego aguanta por los pelos, y gente como el analista paquistaní Syed Mohammad Ali dice que hay que tener paciencia. Estoy de acuerdo: no se arregla de un día para otro. Pero ojalá Trump y los iraníes cedan un poco; miles de vidas ya se han ido, y el mundo no puede permitirse más caos económico. Creo que las charlas indirectas son el camino, aunque lentas. ¿Vosotros qué pensáis?
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