Mujer británica vence al NHS tras 10 años de lucha por esterilización
Una victoria que cambia las reglas
Imagina pelear durante una década solo por decidir sobre tu propio cuerpo. Eso le pasó a Leah Spasova, una psicóloga de Oxfordshire, en el Reino Unido. Despues de años de negativas, ha ganado su caso ante el ombudsman de salud, obligando al NHS –que es el Servicio Nacional de Salud británico, como nuestra Seguridad Social pero a lo grande– a revisar sus políticas.
La discriminación que saltó a la vista
Leah pedía esterilización, un procedimiento quirúrgico que bloquea las trompas de Falopio para evitar embarazos de forma permanente, con más del 99% de efectividad. Pero el organismo local, el Buckinghamshire, Oxfordshire y Berkshire West Integrated Care Board (un ente que gestiona fondos de salud en el sur de Inglaterra), se lo negó por miedo a que se arrepintiera.
Lo curioso, y lo que enfadó a todos, es que sí financian vasectomías para hombres. Esa operación corta los conductos deferentes en los testículos y es igual de permanente, pero menos invasiva y más fácil de revertir. ¿Doble rasero? El ombudsman, el Parliamentary and Health Service Ombudsman (PHSO, un organismo independiente que investiga quejas contra el NHS), dijo que sí: era injusto y discriminatorio.
Diez años de idas y venidas
"Me pasaban de un servicio a otro", contó Leah. Hizo su propia investigación y vio que no respetaban el principio básico: los médicos asesoran, pero la decisión es del paciente. El PHSO confirmó que no aplicaban los mismos criterios a mujeres que a hombres, citando costes y riesgos emocionales solo para ellas.
Paula Sussex, jefa del ombudsman, destacó el poder de la voz de los pacientes. Gracias a esta queja, el ICB ya ha cambiado su política para que quien cumpla los requisitos pueda acceder a la esterilización femenina.
¿Por qué pasa esto?
La esterilización femenina es más complicada: implica cirugía abdominal, a diferencia de la vasectomía, que se hace con anestesia local en consulta. Pero eso no justifica negar fondos basándose en suposiciones sobre arrepentimientos. Leah lo llamó "absolutamente discriminatorio" y tiene razón: afecta la autonomía corporal de las mujeres.
¿En qué te afecta esto?
Si vives en Europa o usas sistemas públicos de salud, este caso te toca de cerca. Muestra cómo políticas sesgadas pueden limitar derechos reproductivos, algo que pasa en muchos países. Si alguna vez has sentido que tu voz no cuenta en temas de salud, esto inspira a reclamar: una queja bien hecha puede cambiar normas para miles.
Mi opinión personal
Me parece una vergüenza que en 2024 aún haya desigualdades tan claras en salud reproductiva. Leah no solo ganó para sí misma, sino para todas las mujeres que quieren control total. Ojalá sirva de ejemplo y acabemos con estos prejuicios. Al final, el cuerpo es tuyo, y punto.
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