Del Amazonas a Río: el portero indígena que sueña con la Selección de Brasil

04/05/2026 06:45 | 237 visitas
Del Amazonas a Río: el portero indígena que sueña con la Selección de Brasil

Del corazón de la selva al verde del estadio

Imagina dejar atrás casas sobre pilotes en lo mas profundo del Amazonas, con la esperanza de ponerte la camiseta amarilla de la Selección de Brasil. Eso es lo que hizo Sávio Conrado Mura, un portero de 21 años de la etnia Mura. El domingo pasado debutó en un estadio vacío de Río de Janeiro con Originarios, un club formado solo por jugadores indígenas brasileiros.

Su equipo ganó 2-0 contra un rival llamado Barcelona –sí, como el famoso de España, pero este es de Río–. Fue un partido limpio, con goles en la primera parte, y aunque faltaron titulares por lesiones y otros motivos, demostraron garra.

El viaje épico de Sávio

Sávio es el primero de su aldea, cerca de la ciudad de Autazes y un afluente del gran río Amazonas, en intentar ser futbolista profesional. Tardó tres días en llegar: barco, coche y avión. Ahora vive en Maricá, a unos 40 kilómetros de Río, con otros 25 chavales de 13 etnias distintas.

"Ya soy un ejemplo para mi comunidad", dice Sávio tras un entrenamiento. Sueña con un Mundial, si es la voluntad de Dios. Y no es el único: hay jugadores de 10 estados de Brasil, seleccionados de 400 vídeos enviados.

Originarios: fútbol y tradición unidas

Este club de quinta división –que es como las categorías inferiores del fútbol en Brasil, para equipos locales– entrena en un campo alquilado. Van en un autobús escolar prestado por Maricá, y acaban pronto porque recoge niños. Fuera del campo, cantan en sus lenguas nativas y se pintan con urucum, un pigmento rojo natural que simboliza poder y vida para los pueblos originarios.

Pero en los entrenos, puro fútbol: ejercicios, control del balón y físico. El entrenador Huberlan Silva quiere que rompan prejuicios. Hay indígenas en la élite, pero pocos lo dicen por discriminación.

Los retos de los indígenas en el fútbol

En Brasil, solo el 1% de los 213 millones de habitantes son indígenas. Juegan torneos amateurs en sus comunidades, pero para brillar hay que salir. Ningún hombre 100% indígena ha jugado en las cuatro divisiones top. Originarios no revela sueldos, es semi-profesional, pero da oportunidades a menores de 23 años.

El administrador Anderson Terra lo montó con un acuerdo para usar una licencia de otro club, ahorrando un dineral. No buscan la élite, sino sueños. Pronto, equipo femenino para el Mundial de 2027 en Brasil.

¿Qué tiene que ver esto contigo?

Quizás pienses que el fútbol brasileño está lejano, pero este equipo muestra cómo el deporte une culturas. Si te gusta el balompié, apoyarlos visibiliza a pueblos olvidados, fomenta diversidad y podría inspirar cambios en ligas europeas. Además, Brasil exporta talento: ¿y si sale un nuevo Pelé indígena?

Mi opinión personal

Me encanta esta historia, es pura inspiración. En un mundo de estrellas multimillonarias, ver a estos chavales luchando desde la selva me hace pensar que el verdadero fútbol es resistencia y orgullo. Ojalá suban divisiones y cuenten sus raíces con el balón en los pies. Brasil necesita más así, y el mundo tambien.

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Fuente original: apnews.com

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