Tu ropa vieja envenena a trabajadores en India: el lado oscuro del reciclaje

09/05/2026 04:45 | 62 visitas
Tu ropa vieja envenena a trabajadores en India: el lado oscuro del reciclaje

El polvo que tose un trabajador como Rajesh

Imagina inhalar cada día las fibras de camisetas que tiramos en España, Estados Unidos o Reino Unido. Eso le pasa a Rajesh, un curtido obrero textil en Panipat, la ciudad india al norte de Delhi conocida como la capital del reciclaje de ropa. Tiene una tos seca que no para, y se queda sin aliento por las partículas finas que se le pegan a la piel y entran en sus pulmones. "Toso todo el día", me dice, aunque CNN usa su nombre falso para proteger su curro.

Yo, que he visto fotos de esos montones de trapos apilados hasta el techo, me quedo pensando en lo que significa. Esos restos de moda rápida –que explico ya: comprar ropa barata, usarla dos veces y tirarla– llegan por camiones enteros desde medio mundo. Más de un millón de toneladas al año. Suena ecológico, ¿verdad? Pero no lo es tanto.

De tu armario a las máquinas trituradoras

En naves polvorientas, trabajadores como Reeta Devi clasifican por colores y tejidos. Quitan cremalleras, botones, y meten todo en máquinas que lo deshacen en fibras. Luego, tiñen, blanquean y tejen alfombras o mantas. Reeta trabaja para mantener a sus tres hijos porque su marido se lesionó en una máquina similar. "El polvo me ahoga cuando vuela mucho", cuenta ella.

Lo impactante es que mucha ropa aún tiene etiquetas de tiendas de segunda mano o parece poco usada. Viene de Japón, EEUU o Europa, donde consumimos como locos gracias a marcas que sacan colecciones semanales. En Panipat, esto genera cientos de miles de empleos, sobre todo para migrantes pobres sin seguro médico ni nada.

Químicos sin guantes: el riesgo diario

A pocos kilómetros, en unidades de teñido, el aire apesta a vapores corrosivos. Obreros como Sanagar Alam manejan líquidos calientes con las manos desnudas. Él tiene llagas en el cuello por gotas químicas. "La empresa no paga médicos", dice. No hay máscaras, guantes ni ventilación. Nitin Arora, presidente de la Asociación de Teñido de Panipat, culpa a los trabajadores: "Son poco educados y quitan las protecciones". Pero CNN vio cero equipo en las visitas.

El agua teñida sale a desagües abiertos, contaminando ríos y suelos. Es un ciclo que parece cerrar el de la fast fashion, pero en realidad exporta nuestra basura a cambio de su salud destruida.

¿Y a ti qué te importa esto?

Piensa en esa camiseta de 5 euros que compras y tiras pronto. Su bajo precio viene de aquí: mano de obra barata y sin derechos en India. Al final, pagamos todos: con ropa de mala calidad que no dura, contaminación global que afecta el clima, y ética dudosa. Si reduces compras impulsivas, eliges segunda mano o marcas sostenibles, ayudas a que esto cambie. Tu armario influye más de lo que crees.

Mi opinión sincera

Me parece una vergüenza que nuestra obsesión por lo nuevo condene a gente como Rajesh o Reeta a esto. La fast fashion es adictiva, pero hay que frenarla. Gobiernos de Occidente deberían presionar por normas en importaciones, y marcas como Zara o H&M invertir en reciclaje limpio. Yo ya reviso mi ropa antes de tirar: dura más y duermo mejor. ¿Y tú?

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Fuente original: edition.cnn.com

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