Austria expulsa espías rusos: el secreto de las antenas en Viena

12/05/2026 12:45 | 126 visitas
Austria expulsa espías rusos: el secreto de las antenas en Viena

Austria da un golpe al espionaje ruso en pleno corazón de Europa

Imagina que estás en Viena, una ciudad llena de palacios y cafés, pero también de secretos. La semana pasada, Austria hizo algo contundente: expulsó a tres diplomáticos rusos acusados de espiar bajo cobertura oficial. No es un juego de espías de película, es real y está pasando ahora mismo.

La ministra de Exteriores, Beate Meinl-Reisinger, lo dejó claro. Dijo que Austria ya no tolera estas prácticas y que es un problema de seguridad nacional. Habló incluso del famoso "bosque de antenas" en los edificios rusos. ¿Qué es eso? Pues un montón de antenas y platos satélite en los tejados que, según expertos, no sirven solo para charlar con Moscú.

Las antenas que no cuadran: ¿espionaje en los tejados?

Normalmente, las embajadas tienen antenas para comunicarse de forma segura con su gobierno. Eso lo permite el Artículo 27 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, un acuerdo internacional de 1961 que regula cómo funcionan las embajadas. Pero hay un pero: para usar transmisores de radio inalámbricos, necesitan el permiso del país anfitrión.

Aquí viene lo gordo. Investigadores como Erich Möchel, un periodista austriaco, y su grupo de técnicos (se llaman Nomen Nescio, que significa "nombre desconocido" en latín), han estado vigilando esos tejados. Dicen que algunas antenas apuntan hacia satélites comerciales entre Europa y África, no hacia Rusia. Eso es rarísimo para comunicaciones diplomáticas normales.

Una de ellas se mueve mucho, como si buscara señales específicas. Y hay estructuras raras de madera y plástico que parecen radomes: eso son cubiertas protectoras para antenas, que esconden su dirección y protegen del tiempo. Todo apunta a espionaje de señales, interceptando llamadas, internet o datos móviles.

Esto no es nuevo: espías en tejados por todo el mundo

No es la primera vez que pasa. Recuerda las filtraciones de Edward Snowden en 2013: la embajada de EEUU en Berlín tenía equipo en el tejado para espiar a Alemania, incluida la canciller Angela Merkel. También Reino Unido fue acusado de lo mismo allí.

Con Rusia, hay informes parecidos en Warsovia, Bruselas o París. Expertos como Sergei Jirnov, exagente del KGB (la antigua policía secreta soviética), dicen que esas antenas sirven para dos cosas: hablar con casa o espiar al país de acogida.

Claude Moniquet, exagente de la DGSE (los servicios secretos franceses), añade que pueden captar ondas de radio, satélites, internet sin encriptar o incluso datos de móviles con dispositivos tipo IMSI-catcher, que son como falsos repetidores para pillar tu número e identidad.

Viena es un imán para esto. Alberga la ONU, la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), la OSCE (Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa) y la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo). Lleno de diplomáticos y secretos.

¿En qué te afecta esto a ti?

Quizás pienses que está lejos, pero no tanto. Si vives en Europa, estas prácticas pueden pinchar comunicaciones que usas a diario: llamadas, emails o datos de tu móvil. Austria ha sido más suave expulsando rusos desde la invasión de Ucrania en 2022, comparado con Alemania o Polonia. Si se endurecen, podría subir la tensión con Rusia y afectar precios de energía o seguridad.

Al final, es tu privacidad en juego. En un mundo conectado, un espía en un tejado puede saber más de ti que tu vecino.

Mi opinión: hora de actuar con firmeza

Como alguien que sigue estos temas de geopolítica, creo que Austria va bien al dar este paso. Han sido demasiado permisivos, y Viena no puede ser un coladero de espías. Ojalá otros países sigan el ejemplo, sin caer en paranoias. Pero claro, con la guerra en Ucrania, todo se complica. Me preocupa que estas antenas sigan activas mientras tanto. ¿Qué opinas tú?

Multimedia

[

[

[

Fuente original: euronews.com

Comentarios