Serbia da el vuelco: los estudiantes tumban al gobierno de Vučić

25/10/2026 22:45 | 201 visitas
Serbia da el vuelco: los estudiantes tumban al gobierno de Vučić

Un terremoto político en los Balcanes

Lo que ha ocurrido en Serbia estos días no es una noticia cualquiera. El partido del presidente Aleksandar Vučić ha reconocido su derrota en las elecciones parlamentarias, y lo ha hecho después de casi dos años de protestas en la calle, con los estudiantes como gran motor de todo el movimiento. Los seguidores del movimiento opositor salieron a celebrar la noticia en Belgrado, la capital del país. Muchos lo describian como el fin de una era, porque hablamos de una formación que llevaba años dominando la politica serbia sin apenas contestación.

El dato que lo cambia todo: una participación histórica

La comisión electoral del país publicó unas cifras preliminares que ya dejan entrever la magnitud de lo ocurrido. La participación fue la **mas alta en más de tres décadas**. Ojo, sin exagerar: cuando la gente sale a votar en masa después de dos años de concentraciones, algo muy gordo se está cociendo. Ese nivel de implicacion ciudadana refleja que esto no era solo un pulso entre dos partidos. Era una sociedad entera diciendo "hasta aquí hemos llegado".

La tragedia que lo encendió todo

Conviene retroceder un poco para entender el origen. En noviembre de 2024, cayó la marquesina de hormigón de la estación de tren de Novi Sad, la segunda ciudad más grande del país. El derrumbe dejó 16 personas muertas. A partir de ahí, la indignación popular se disparó. Muchos ciudadanos señalaron una presunta corrupción y fallos graves en el control de las obras públicas: si una estructura recién reformada se viene abajo, algo no se hizo bien. Y con esa pregunta en la cabeza, miles de personas salieron a protestar. Lo llamativo del caso es quién dio el primer paso. Los estudiantes se convirtieron en el alma de las manifestaciones, y desde ahí el movimiento fue creciendo hasta juntar a gente de ideologías muy distintas. Todos unidos por la misma exigencia: responsabilidades políticas y un cambio real.

Un domingo que quedará en la historia

La jornada electoral terminó con la renuncia de Vučić a seguir en el poder, algo que pocos se atrevian a pronosticar hace unos meses. Sus rivales hablaban de un giro dramático, y no les faltaba razón. Mientras el país esperaba los resultados oficiales, en las calles de la capital se respiraba una mezcla de euforia y alivio. Los estudiantes, que llevaban meses organizandose, veian por fin cómo el partido más poderoso del país se quedaba sin su trono.

¿En qué te afecta esto?

Puede parecer que Serbia queda muy lejos, pero esta historia tiene miga para cualquiera. Primero, porque demuestra que la presión ciudadana sostenida en el tiempo puede cambiar gobiernos, aunque el poder parezca intocable. Segundo, porque toca un tema que nos afecta a todos: la seguridad en las infraestructuras públicas. Cuando un país descuida las obras y la supervisión, las consecuencias pueden ser mortales. Y tercero, porque los jóvenes han vuelto a demostrar que la calle sigue siendo una herramienta política de primer nivel. Si vives en Europa, lo que pase en los Balcanes influye en la estabilidad de la región y en las relaciones con la Unión Europea. Y si simplemente te interesa la politica, este es un caso de manual para entender cómo una tragedia mal gestionada puede acabar tumbando a un gobierno entero.

Mi opinión

Reconozco que siempre me ha llamado la atención cómo los movimientos estudiantiles, aparentemente sin poder ni dinero, acaban siendo el motor de cambios gigantescos. Aquí ha pasado algo parecido, aunque con un precio terrible de por medio: dieciseis vidas que se perdieron por lo que muchos denuncian como negligencia y privilegios mal entendidos. Lo que más respeto de este caso es que las protestas no se quedaron en el enfado típico de una semana y luego olvido. Aguantaron casi dos años. Eso requiere una constancia que pocas sociedades tienen. Y me parece de justicia reconocerlo. Ahora bien, también toca ser prudente. El cambio de gobierno es el primer paso, no el destino final. Serbia tiene por delante la dificil tarea de reconstruir instituciones y confianza, y eso no se arregla en un domingo. Pero oye, algo se ha movido, y solo por eso merece la pena estar atentos a lo que venga.

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Fuente original: euronews.com

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