Ucrania y Rusia aceptan sentarse juntos en noviembre: qué hay detrás de la cita que puede frenar la guerra

25/10/2026 22:45 | 137 visitas
Ucrania y Rusia aceptan sentarse juntos en noviembre: qué hay detrás de la cita que puede frenar la guerra

La noticia, en corto: todos a la misma mesa

Después de meses de idas y venidas, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha soltado una frase que hacía tiempo que no se escuchaba: hay fecha. Según explicó en una entrevista en la televisión de su país, en noviembre debería celebrarse una reunión a tres bandas entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia.

Ojo con el término, porque estos textos van cargados de palabras raras. Cuando se habla de una reunión "trilateral" o "a tres bandas" se refiere simplemente a que se sientan tres partes: los dos países en guerra y el mediador, que en este caso es Washington.

Zelenski lo dejó claro: "Estamos listos para hablar. Si es un asunto territorial, tiene que tratarse a nivel de líderes. El resto de temas corresponden a los grupos técnicos". Y añadió que todo eso se puede discutir en noviembre.

Quién se ha movido y quién ha dicho que sí

El impulso viene de la administración de Donald Trump. Su enviado especial, Steve Witkoff, se reunió el martes con Zelenski y con líderes europeos en Oslo. Al día siguiente, se vio las caras con Vladimir Putin.

De esa cita salió la frase clave. El asesor de asuntos exteriores del Kremlin, Yuri Ushakov, contó a los periodistas que Putin aceptaba "en principio" retomar las conversaciones directas a partir del 10 de noviembre. Y precisó el objetivo: construir "un sistema de seguridad para Rusia y Ucrania después de que termine el conflicto".

Traducido a lenguaje normal: no se trata solo de firmar una tregua, sino de diseñar cómo van a convivir dos países vecinos que llevan años apuntándose con armamento. Eso incluye garantías, fronteras y quién vigila qué.

¿Qué son los "grupos técnicos" y por qué importan tanto?

Es una de esas expresiones que suenan a burocracia pero que explican mucho. Los grupos técnicos son equipos de funcionarios y especialistas que se encargan de los detalles aburridos pero imprescindibles: intercambio de prisioneros, corredores humanitarios, verificación de alto el fuego, agua, energía o devolución de menores.

La gracia es que esos equipos preparan el terreno para que, cuando los líderes se sienten, no pierdan el tiempo en minucias. Y aquí está la clave del anuncio de Zelenski: el asunto territorial, el más delicado de todos, lo reserva para los jefes de Estado. Es decir, lo que realmente duele se negocia arriba.

Ya hubo intentos y no salieron bien

Conviene no olvidar el historial. A principios de este mismo año se celebraron tres rondas de conversaciones entre representantes de los tres países: dos en Abu Dabi, en enero y febrero, y otra en Ginebra, también en febrero.

¿Resultado? Muy poco. Lo único tangible fueron intercambios de prisioneros de guerra. Cada parte se quedó agarrada a sus exigencias de siempre y la paz no avanzó. Por eso este nuevo anuncio hay que leerlo con prudencia y no como un final feliz.

¿En qué te afecta esto?

Puede parecer un conflicto lejanísimo, pero llega a tu vida más de lo que crees. Lo primero, el bolsillo: cualquier avance hacia un alto el fuego mueve el precio del gas, la electricidad y el combustible, y también el de los alimentos, porque Ucrania y Rusia son gigantes del cereal y los fertilizantes.

Lo segundo, la política europea. Si las conversaciones avanzan, se abre el debate sobre levantar o mantener las sanciones contra Moscú, y eso afecta a empresas, exportaciones y al coste de la reconstrucción. Y lo tercero, lo más humano: cualquier paso hacia la paz reduce el riesgo de que el conflicto se descontrole y salpique a países vecinos de la Unión Europea, entre ellos España en forma de precios y de gasto en defensa.

Mi opinión

Yo no me lanzaría a celebrar nada todavía. Que Putin diga "en principio" es la fórmula diplomática más elástica que existe: sirve para decir sí sin comprometerse a nada. Y que la parte territorial quede para los líderes significa que lo fácil se negocia y lo difícil se aparca hasta el último minuto, que es justo cuando las cumbres suelen romperse.

Aun así, hay algo distinto esta vez: Ucrania y Rusia están poniendo fecha en público, y eso genera expectativas difíciles de desmontar sin quedar mal. Mi lectura es que noviembre puede servir para algo modesto pero real, como reabrir canales y pactar nuevas treguas parciales. Si alguien espera un acuerdo de paz definitivo en una sola reunión, creo que se llevara una decepción.

Lo seguiremos contando, porque esto no ha hecho mas que empezar.

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Fuente original: euronews.com

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