Secretos escalofriantes de momias atrapadas en pantanos hace 2.000 años

14/02/2026 14:45 | 241 visitas
Secretos escalofriantes de momias atrapadas en pantanos hace 2.000 años

Imagina encontrar un cuerpo casi intacto de hace dos milenios

Piensa en esto: estás cortando turba en un pantano y de repente aparece un cadáver preservado como si hubiera muerto ayer. Eso es lo que pasó con las famosas momias de pantano, restos humanos que los pantanos ácidos y húmedos de Alemania y Dinamarca han conservado durante la Edad del Hierro. La turba, que es como una esponja de materia vegetal descompuesta, evita que los cuerpos se pudran del todo. Fascinante, ¿verdad?

Estos hallazgos no son cuentos de terror, sino ventanas al pasado. Hay unos 60 en Alemania sola, desde niños hasta adultos, con ropa e incluso heridas visibles. Pero no todo es tan romántico: muchos murieron de formas violentas, y los científicos aún discuten si fueron sacrificios, accidentes o asesinatos.

La 'niña de Windeby' que resultó ser un chico desnutrido

Uno de los casos más locos es el del pantano de Domslandmoor, en 1952. Los trabajadores encontraron huesos y alertaron a la polícia, que llamó a los arqueólogos del castillo de Gottorf. Sacaron un cuerpo joven, bien conservado, con un paño en los ojos y el lado izquierdo de la cabeza rapado.

Al principio, por sus huesos delicados, lo bautizaron como la 'chica de Windeby', acusada de adulterio en la época germánica. Hasta hallaron otro cuerpo cerca, de un hombre estrangulado, que parecía confirmar la historia de castigo. Usaron el método del radiocarbono –que mide el carbono 14 para datar lo antiguo que es algo– y lo pusieron entre el 41 a.C. y el 118 d.C.

Pero años después, en 2006, la antropóloga Heather Gill-Robinson lo analizó mejor y ¡sorpresa! Era un chico de unos 16 años, flaco por hambre y malnutrición. "Le llamo Windeboy", bromeó ella. Así de impredecible es la ciencia con estos misterios.

Otras historias ocultas en la turba

En 1871, en Heidmoor, apareció el Hombre de Rendswühren, un tipo de 40-50 años con una venda de cuero de vaca en el pie y una herida triangular en el cráneo, como de un golpe mortal. Una tomografía en 2005 reveló que le faltaba parte del hueso, probablemente por los primeros exámenes torpes.

Otros como el niño de Windeby, el hombre de Dahmendorf o el cráneo de Osterby cuentan historias parecidas: entierros rituales, quizás, o crímenes ocultos en la turba para que no los encontraran. La posición del cuerpo, las lesiones y hasta la ropa ayudan a los expertos, pero rara vez hay respuestas definitivas.

El peligro del cambio climático para estos tesoros

Malas noticias: más del 90% de los pantanos alemanes están drenados, y el cambio climático los seca más. Eso libera dióxido de carbono (CO2), acelera el calentamiento global y destruye los sitios donde se encuentran estas momias. Antes, al minar turba, salían a la luz; ahora, el clima las amenaza.

¿Y a ti qué te importa esto?

Te afecta más de lo que piensas. Estos pantanos son sumideros de carbono natural; si se secan, empeoran el calentamiento que ya nos trae sequías, tormentas y subidas de precios en comida. Además, perdemos historia humana: ¿quién sabe qué secretos se irán para siempre? Apoya la conservación, porque es nuestro pasado el que está en juego.

Mi opinión: un viaje al pasado que nos hace reflexionar

Honestamente, me flipa cómo la turba guarda estos cuerpos como en ámbar. Nos recuerda que la gente de hace 2.000 años también sufría, amaba y moría de formas brutales. Ojalá protejamos estos pantanos, no solo por ciencia, sino para entender de dónde venimos. Si ves uno en un museo, párate y piensa en su historia perdida. ¿No te da escalofríos de curiosidad?

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Fuente original: euronews.com

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