¡Alarma ecológica! Casi el 90% de insectos y arañas sin protección en Norteamérica

03/03/2026 04:45 | 104 visitas
¡Alarma ecológica! Casi el 90% de insectos y arañas sin protección en Norteamérica

Una bomba ecológica que pocos ven venir

Imagina esto: en Norteamérica, al norte de México, hay más de 99.000 especies conocidas de insectos y arácnidos –sí, como arañas, escorpiones y esos bichos largos llamados segadores–. Pues bien, un estudio reciente deja helado a cualquiera: el 88,5% no tiene ni idea de su estado de conservación. Es decir, no sabemos si están en peligro o no.

Laura Figueroa, una profesora de conservación ambiental en la Universidad de Massachusetts Amherst, en Estados Unidos, junto a su alumno Wes Walsh, publicaron esto en la revista científica PNAS el pasado 2 de marzo. Me quedé impactado al leerlo, porque suena a que estamos volando a ciegas con algo tan básico para el planeta.

El recuerdo del 'apocalipsis de insectos' en Alemania

Todo empezó en 2017 con un estudio en Alemania que soltó la liebre. En 63 reservas naturales, la biomasa –o sea, el peso total– de insectos voladores había caído un 75% en 27 años. Aquello fue un terremoto mediático, con titulares de "apocalipsis de insectos" por todos lados.

Se lanzaron más investigaciones y programas de monitoreo, pero casi una década después, en Norteamérica las cosas no han mejorado mucho. Solo unas pocas especies, como mariposas, libélulas o insectos acuáticos que miden la calidad del agua –efímeras, plecópteros y tricópteros–, reciben atención. Los arácnidos, ni te cuento: en muchos estados ni protegen una sola especie.

¿Por qué las arañas merecen tu respeto?

Las arañas tienen mala fama, pero solo unas 25 o 30 de más de 50.000 especies son peligrosas para humanos, y pocas causan problemas graves. En realidad, son heroínas: cazan moscas, mosquitos, pulgones y plagas agrícolas, controlando poblaciones que nos arruinarían los cultivos.

Además, sirven de comida a pájaros, lagartos y otros animales, pasando energía por la cadena alimentaria. Si faltan, los ecosistemas se desequilibran: plagas explotan, cosechas fallan y todo se va al traste. Son como el termómetro de la salud ambiental.

Figueroa lo resume genial: estos bichos polinizan, controlan plagas, vigilan la calidad del aire y agua, e incluso inspiran culturas por el mundo. Walsh, que tiene un tatuaje de araña, dice que hay que valorarlos más y recopilar datos ya.

Lecciones de las aves para salvar insectos

Las protecciones actuales son un patchwork: varían por estados en EE.UU. y dependen de industrias locales, como la minería o los combustibles fósiles, que frenan todo. Figueroa mira a la conservación de aves como ejemplo: cazadores, observadores y ONGs se unieron en coaliciones amplias y funcionó de maravilla.

Si aplicamos eso a insectos y arácnidos, con datos sólidos y alianzas, podríamos cambiar el juego.

¿Cómo te toca esto de cerca?

Piénsalo: sin estos bichos, adiós a la polinización de frutas y verduras que comes cada día. Plagas sin control encarecerían la comida, y la calidad del agua bajaría, afectando ríos y mares que usamos. En España, aunque el estudio es de Norteamérica, el problema es global: menos insectos significa ecosistemas inestables que nos repercuten en salud, agricultura y hasta en el turismo natural.

Mi opinión personal

Honestamente, me da pena que animales tan "poco carismáticos" como una araña o un escarabajo queden atrás frente a leones o pandas. Pero son la base de todo. Deberíamos invertir en monitoreo ya, como con las aves, y educar para que no den miedo, sino gratitud. Si no, el desequilibrio nos pillará a todos por sorpresa. Ojalá este estudio sea el empujón que falta, porque el planeta nos lo agradecerá –y nosotros también.

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Fuente original: euronews.com

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