Misil rozando mi cabeza en Dubái: la vida bajo fuego en los Emiratos
Misil rozando mi cabeza en Dubái: la vida bajo fuego en los Emiratos
Imagina estar en la playa de Dubái, viendo el atardecer, y de repente ver humo negro saliendo de un hotel cercano. Eso me pasó a mí el sábado pasado, mientras observaba desde mi apartamento en la Palm Jumeirah, esa isla artificial en forma de palmera que es uno de los iconos de lujo de la ciudad.
Rebecca Anne Proctor, una periodista que lleva 17 años viviendo en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), lo cuenta en primera persona. Yo, que sigo de cerca estos temas de geopolítica en Oriente Medio, me quedé impactado al leer su testimonio. De pronto, un bola de fuego pasó volando sobre su cabeza. Todos corrieron al sótano, entre llantos y confusión.
El pánico que rompió la calma del Golfo
Todo empezó con los ataques de Estados Unidos contra Irán, que se esperaban desde hace semanas. Los expertos en misiles balísticos y drones sabíamos que esto podía salpicar la región. Y así fue: cientos de misiles y más de 800 drones lanzados contra suelo del Golfo.
En Dubái, el sistema de defensa de los EAU interceptó la mayoría. Rebecca vio estelas en el cielo, como fuegos artificiales siniestros, mientras pescadores y parejas seguían su rutina en la playa. Pero el humo del hotel Fairmont lo cambió todo.
Es curioso: Palm Jumeirah es un paraíso protegido del mar abierto por su forma curva. Allí viven expatriados de Líbano, Palestina, Siria e incluso Irán, huyendo de guerras. Nadie esperaba vivir otra aquí.
Alertas constantes y noches sin dormir
Desde enero, en conferencias y cenas, la gente murmuraba sobre un posible golpe contra Irán. "Vamos a comer mientras podamos", bromeaban. Ahora, en plena Ramadán –el mes sagrado musulmán de ayuno y reflexión–, las fiestas de iftar (comidas al romper el ayuno) se ven interrumpidas por sirenas.
Rebecca recibe mensajes del gobierno: "Aléjate de ventanas y escombros". Aviones de combate rugen sobre la ciudad. Vuelos suspendidos, pero los niños juegan fuera y los pájaros cantan. La vida sigue, aunque con teletrabajo masivo.
¿Cómo te afecta esto a ti?
Si viajas mucho o tienes negocios en Oriente Medio, los cierres de aeropuertos y el caos en el Golfo pueden encarecer vuelos y retrasar envíos. El petróleo sube de precio, lo que notarás en la gasolinera. Y si sueñas con unas vacaciones en Dubái, espera: la inestabilidad asusta al turismo. Pero también es una lección: el mundo está conectado, un conflicto lejano llega a tu bolsillo.
Mi opinión: Resiliencia admirable en tiempos oscuros
Honestamente, admiro a los EAU. Han superado recesiones, la pandemia y ahora esto. Rebecca se siente segura pese al miedo, y eso dice mucho de su gestión. Critican a Dubái por "brillante" y superficial, pero es un refugio real para millones. Ojalá escale menos, pero mientras, su fuerza inspira. Yo, desde aquí, cruzo los dedos por la paz en la región.
Han pasado crisis peores y siempre resurge. Rebecca duda si irse, pero por ahora, se queda. Como ella dice, es aterrador, pero agradecida de vivir alli.
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