El boom económico de Trump se desinfla: despidos y gasolina por las nubes
La sorpresa que nadie esperaba en la economía americana
Imagina que Donald Trump te promete un año de vacas gordas, con empleos a raudales y precios bajos. Pues bien, 2026 ha empezado con el pie izquierdo en Estados Unidos. En lugar de un rugido económico, como él mismo dijo en su reciente discurso sobre el Estado de la Unión –que es como el parte anual del presidente al país–, estamos viendo despidos y facturas más caras en la gasolinera.
Lo más impactante: el mercado laboral se ha enfriado de golpe. Febrero trajo una pérdida de 92.000 puestos de trabajo, según el informe mensual de empleo. Y no es un tropiezo aislado; han revisado datos anteriores a la baja. Sin contar el sector sanitario, que tira del carro, la economía ha perdido unos 200.000 empleos desde que Trump volvió al poder en 2025. Él destaca las construcciones no residenciales, pero el trend es preocupante.
La guerra en Irán dispara los precios del petróleo
Aquí entra la geopolítica pura y dura. Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que empezaron el 28 de febrero, han puesto el mundo del revés. El petróleo ha superado los 100 dólares por barril, algo no visto desde 2022. Resultado: la gasolina ha subido un 19% en un mes, hasta 3,45 dólares la media nacional.
Trump lo ve temporal y dice que es un precio pequeño por la paz mundial. Apuestan por acabar pronto el conflicto o abrir más el Estrecho de Ormuz –ese paso clave por donde pasa gran parte del petróleo mundial–. Pero expertos como Goldman Sachs avisan: la inflación podría saltar del 2,4% al 3% si esto sigue. Y la inflación, para quien no lo sepa, es ese subidón de precios que nos encarece todo.
La bolsa tiembla y el desempleo sube entre nativos
El Dow Jones, ese índice bursátil que Trump tanto presume –llegó a 50.000–, ha caído un 5% en un mes. No es el fin del mundo, pero choca con su narrativa de récord histórico. La gente con acciones está optimista, pero el resto, no tanto, según encuestas de la Universidad de Michigan.
Y ojo al dato: el paro entre estadounidenses nativos ha pasado del 4,4% al 4,7% en un año. Trump presume de que sus políticas antiinmigrantes dan curro a los locales, pero los números dicen otra cosa.
Productividad sí, pero ¿quién se beneficia?
Hay una luz: la productividad laboral –o sea, cuánto valor genera cada hora trabajada– subió un 2,8% el último trimestre de 2025. Gracias al sector tech, que es fuerte en EE.UU.. Pero el problema es que los trabajadores no ven un duro más. La parte del pastel que les toca es la más baja de la historia.
Comparado con Biden, no tan rosado
Trump critica la "estagflación" de Joe Biden –crecimiento bajo con inflación alta–, pero los datos no mienten. En 2024, con Biden, el PIB creció un 2,8%; en 2025, con Trump, solo un 2,2%. La inflación por el índice PCE –el que mira la Reserva Federal– fue del 2,6% en ambos años. No hay milagro aún.
¿En qué te afecta esto a ti?
Aunque estés en España, esto nos llega. El petróleo es global, así que tu gasolina o calefacción podrían subir si la guerra en Irán se alarga. Además, una economía débil en Estados Unidos frena exportaciones europeas y puede generar nervios en las bolsas mundiales. Si viajas o importas, nota el pellizco.
Mi opinión personal
Me decepciona ver como Trump pinta un paraíso económico que no cuaja. Es pronto, vale, y las guerras como la de Irán lo complican todo, pero las promesas hay que cumplirlas con hechos. Ojalá se estabilice, porque una América fuerte beneficia al mundo. Pero por ahora, parece que el "rugido" es más un suspiro. ¿Tú qué piensas?
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