Bebé afgana adoptada ilegalmente: el error que enfureció a dos gobiernos
El día que un juez descubrió que todo sobre una adopción era mentira
Imagina la escena: un pequeño juzgado en Virginia, Estados Unidos. El juez Richard Moore está convencido de haber salvado a una bebé huérfana de la guerra en Afganistán. La entrega en adopción a un marine americano, Joshua Mast, pensando que la niña no tenía familia ni país. Pero de repente, una abogada del gobierno federal se levanta y dice: "Eso no pasó así". Casi todo era falso.
La niña, de apenas dos meses, quedó huérfana en septiembre de 2019 durante una redada nocturna de fuerzas estadounidenses y afganas. Sus padres murieron en un compound rural. La encontraron quemada, con el cráneo fracturado y una pierna rota entre los escombros. Los soldados la llevaron a la base de Bagram en Kabul, un hospital militar clave en esa zona de conflicto.
Una adopción exprés desde el otro lado del mundo
Lo increíble es que Joshua Mast, un infante de marina –que son soldados de élite del cuerpo de marines de Estados Unidos–, consiguió la adopción desde 7.000 kilómetros de distancia. El juez la aprobó en secreto, saltándose protecciones legales básicas, como verificar si había familia. Los Mast nunca pusieron un pie en Afganistán.
Pero el gobierno de Estados Unidos, bajo la primera administración de Donald Trump, ya había decidido otra cosa. Meses antes, funcionarios afganos localizaron parientes de la bebé y la unieron a ellos. Afganistán no permite que no musulmanes se lleven a sus niños. Aun así, altos militares ayudaron al marine, sin saber que otros en sus agencias lo frenaban.
Caos burocrático: izquierda y derecha del gobierno tirando en direcciones opuestas
Han pasado 15 audiencias secretas en ese juzgado rural para arreglar el lío. Documentos de miles de páginas, liberados tras una batalla legal de tres años por la Associated Press, muestran el desastre. El Departamento de Justicia culpa al juez por dar una imagen de secuestro infantil. Otro magistrado lo resumió bien: "La mano izquierda de Estados Unidos hace una cosa, y la derecha otra".
El juez Richard Moore se cuestiona ahora: "¿Debí decir que la niña está en Afganistán y no hacer nada?". Mast insiste en que actuó por el bien de la niña en zona de guerra, pero no habla por orden judicial.
¿En qué te afecta esto a ti?
Si estás pensando en adopciones internacionales, ojo: este caso complica todo. Muestra cómo la burocracia fallida puede crear crisis diplomáticas. Para nosotros en España, resalta riesgos en procesos con países en conflicto. Tu próxima donación a ONGs o apoyo a refugiados podría influir en presiones para agilizar o endurecer estas normas. Y globalmente, erosiona la credibilidad de Estados Unidos en derechos infantiles.
Mi opinión personal
Me parece un batiburrillo tragicómico de buenas intenciones y errores graves. El marine quiso ayudar, el juez pensó en salvar una vida, pero ignorar a un gobierno entero y saltarse leyes es peligroso. En geopolítica, estos fallos alimentan narrativas contra Occidente, como las del Talibán –ese grupo islamista que controla ahora Afganistán. Ojalá sirva de lección para priorizar familias reales sobre héroes improvisados. ¿Vosotros qué pensáis?
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