Misiles iraníes aterrorizan Kuwait y reviven la Guerra del Golfo
Misiles iraníes aterrorizan Kuwait y reviven la Guerra del Golfo
Imagina despertar con el sonido de misiles y drones volando sobre tu cabeza. Eso es lo que está pasando ahora en Kuwait, un pequeño país rico en petróleo justo al lado de Irán. La gente allí, acostumbrada a una vida tranquila, ha visto aeropuertos destrozados, bloques de apartamentos dañados y hasta terminales de petróleo atacados. Muchos expatriados han huido a casa, y el miedo se palpa en el aire.
El eco de una pesadilla antigua
Para los kuwaitíes, esto trae recuerdos amargos de hace más de tres décadas. En 1990, el dictador iraquí Saddam Hussein invadió Kuwait con sus tropas de élite, la Guardia Republicana. En solo dos días controló todo el país y sus enormes campos petroleros. Fue el inicio de la primera Guerra del Golfo, que el mundo recuerda como la Operación Tormenta del Desierto.
Durante siete meses de ocupación, miles de soldados y civiles murieron bajo una represión brutal. Saddam, que antes era aliado de Estados Unidos, se apoderó del petróleo kuwaití. Una coalición de 39 países, liderada por el presidente George Bush y lanzada desde Arabia Saudí, expulsó a las tropas iraquíes. Pero al huir, quemaron los pozos petroleros, cubriendo el cielo de humo negro y lluvia pegajosa. Tuve que leer sobre bomberos legendarios como Paul “Red” Adair que apagaron esos infiernos.
Vozes de la calle en Kuwait City
En el norte de Kuwait City, conocí la historia de Khalid Al-Ozaina, un pescador de 70 años que dirige un club náutico. Sus barcos están varados en el muelle porque la pesca está prohibida por el peligro. “La última vez que nos prohibieron pescar fue con la invasión de Saddam”, me dice entrecerrando los ojos al sol. Admite que ahora no es tan grave como entonces, pero los misiles y drones de Irán lo hacen “peligroso”.
Otro vecino, Khaled Al-Rashid, excontrolador aéreo de 66 años, pasea por el souk antiguo. Cree que la defensa aérea kuwaití intercepta el 98% de los proyectiles. La vida sigue: familias comprando regalos para el Eid al-Fitr, el fin del Ramadán, fumando shisha en cafés. Aun así, el gobierno ha cancelado conciertos y bodas por seguridad.
El petróleo, el talón de Aquiles
Kuwait está a solo 80 kilómetros de Irán en su punto más cercano. El Estrecho de Ormuz, un paso estrecho a 800 kilómetros al sureste y vital para el comercio mundial de petróleo, es clave. La isla iraní de Kharg, a 200 kilómetros, complica todo. Irán ataca para subir los precios del crudo, pensando que eso dolerá a la economía de Estados Unidos y presionará al presidente Donald Trump para salir de la guerra.
Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (un grupo de naciones ricas en petróleo como Kuwait y Arabia Saudí) han invertido su riqueza en ciudades modernas. Pero Irán les manda un mensaje: vuestras inversiones son vulnerables. Ha matado a seis militares estadounidenses en bases kuwaitíes, cuatro soldados locales y hasta una niña de 11 años por esquirlas de un dron mientras dormía.
¿Cómo te afecta esto a ti?
Si vives en España o cualquier parte de Europa, ya lo notas en la gasolinera. Los ataques al petróleo del Golfo suben los precios del crudo, y eso encarece el combustible, la calefacción y hasta los productos del supermercado que dependen del transporte. Si la guerra se alarga meses, como temen algunos kuwaitíes, podría haber inflación global y tensiones energéticas. No es solo un problema lejano, toca tu bolsillo directamente.
Mi opinión como observador de la geopolítica
En mi experiencia siguiendo estos conflictos, Irán está jugando con fuego. Los kuwaitíes son resilientes, forjados por la historia, y no se van a doblegar fácil. Pero una guerra prolongada beneficiaría a nadie: ni a ellos, ni a nosotros. Ojalá Trump y los líderes encuentren una salida diplomática antes de que el Golfo arda de nuevo. Me preocupa que subestimen la determinación vecina, y al final todos perdamos con el petróleo por las nubes.
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