¡Alarma en la UE! Empresas de refrescos urgen claridad en nueva ley de envases

16/03/2026 06:45 | 136 visitas
¡Alarma en la UE! Empresas de refrescos urgen claridad en nueva ley de envases

La cuenta atrás que asusta a las empresas europeas de bebidas

Imagina que solo te quedan cinco meses para adaptarte a una norma que cambia todo en tu cadena de producción. Eso es lo que pasa ahora con el Reglamento de Envases y Residuos de Envases de la UE, conocido como PPWR por sus siglas en inglés. Las compañías de refrescos están en pie de guerra, pidiendo a gritos claridad a las instituciones europeas. Yo, que sigo estos temas de cerca, veo que es un lío burocrático que podría parar fábricas si no se resuelve ya.

Logros impresionantes del sector de refrescos

Antes de entrar en el drama, hay que reconocer lo bien que lo ha hecho el sector de bebidas no alcohólicas. Representados por UNESDA, la asociación europea de refrescos, han avanzado un montón hacia una economía circular. ¿Qué significa eso? Pues que todo se reutiliza, nada se tira.

Por ejemplo, sus miembros ya tienen el 100% de envases reciclables o están a punto. En 2024, el 51,7% del PET –ese plástico transparente de las botellas de refresco– era material reciclado. ¡Ya superaron el objetivo del 50% para 2025! Además, 16 países de la UE tienen sistemas DRS o Depósito y Retorno: devuelves la botella y te dan unos céntimos. Países como Alemania o Países Bajos lideran.

Pero el reloj no para: incertidumbres que paralizan

A pesar de estos avances, el PPWR entra en vigor el 12 de agosto de 2026 y nadie sabe bien cómo cumplir varios puntos clave. Las empresas no pueden invertir sin saberlo, y su competitividad se resiente. No es broma: parar operaciones no es opción.

Un aviso legal de la Comisión ayudará, pero no lo resuelve todo. Faltan guías claras y rápidas.

Los tres grandes problemas que claman solución

Primero, la prohibición de PFAS. Son químicos "eternos", superresistentes, usados en envases para que no se mojen. Falta una forma unificada de medirlos en contacto con comida, y si cada país hace lo que quiere, adiós mercado único.

Segundo, los envases plásticos agrupados, como las multipacks de botellas. Sin guía hasta 2027, imposible adaptarse al plazo de 2030. Estiman costes de más de 2.000 millones de euros solo para refrescos, y cuellos de botella en suministros.

Tercero, la reutilización. El sector apoya botellas reutilizables, pero pide exenciones donde el reciclaje ya funciona genial, como en algunos países. Con el 2030 encima, urge decidir ya las excepciones.

Mi opinión: Bureaucracia al límite

En mi experiencia cubriendo estos rollos regulatorios, la UE tiene buenas intenciones con la sostenibilidad, pero a veces se pasa de ambiciosa sin pensar en la realidad. El sector de refrescos ha hecho los deberes, ¿por qué no darles un mapa claro? Si no actúan todas las instituciones ya –Comisión, Parlamento, Consejo–, veremos subidas de precios o menos productos en estantes. Apoyo la circularidad, pero con sentido común.

¿Cómo te toca esto en el bolsillo y la vida diaria?

Si eres de España o cualquier país de la UE, notarás subidas en refrescos si las empresas pagan multas o reconvierten todo a última hora. Menos innovación, más costes. Pero bien hecho, tendrás botellas más ecológicas y sistemas para recuperar tu euro de la lata. Al final, pagamos nosotros el retraso: precios más altos y quizás menos opciones en el súper. Ojalá lo resuelvan pronto por todos.

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Fuente original: euronews.com

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