Petróleo por las nubes: la guerra en Irán dispara precios un 70%
La tensión en Oriente Medio pone el petróleo a 100 dólares: ¿qué significa para ti?
Imagina que vas a la gasolinera y ves que el precio ha saltado por los aires. Eso es lo que está pasando ahora mismo con el petróleo, gracias al conflicto en Irán. Los ataques de Estados Unidos e Israel han hecho que los futuros del crudo, que son como contratos para comprar petróleo a un precio fijo en el futuro, suban más del 70% este año. El Brent, que es el referente internacional del petróleo, ronda los 105 dólares por barril, y el WTI de Estados Unidos, unos 99,50. ¡Menudo subidón!
¿Por qué no será como la crisis de 2022?
Según los economistas de Goldman Sachs, un banco de inversión gigante, esto no va a ser el apocalipsis en las cadenas de suministro. En 2021 y 2022, los precios de la energía fueron solo una parte de un lío enorme con contenedores parados y fábricas cerradas por la pandemia. Ahora, el shock está más enfocado solo en el petróleo y el gas.
El comercio no energético con los países del Golfo, como Irán o Arabia Saudí, representa solo el 1% del comercio mundial. Compara eso con el 20% que afectó China post-pandemia. Así que, menos riesgo de que todo se pare.
Riesgos en químicos y fertilizantes, pero controlables
Hay sectores sensibles. Por ejemplo, el helio, que se usa en máquinas de resonancia magnética (esas de los hospitales), chips para móviles o aviones, podría escasear porque Irán produce mucho. Pero hay contratos largos y stocks para aguantar.
O el metanol, clave para pegamentos y pinturas, donde Irán da el 20% mundial. Si falla, podría encarecer cosas downstream, que significa en las industrias que lo usan después. Aun así, los envíos marítimos no petroleros van bien, y el coste del airefreight sube poquito, menos del 0,05% en inflación global.
El golpe a la economía: cifras que duelen poco
Goldman Sachs calcula que esto restará un 0,3% al PIB mundial, que es la riqueza que genera el planeta entero al año. Y subirá la inflación un 0,5-0,6%. Ahora prevén un crecimiento global del 2,6% en vez del 2,9%, e inflación del 2,9% a finales de año. No es el fin del mundo, pero se nota.
¿En qué te afecta esto a ti?
Directamente, en la gasolina y el diésel de tu coche, que subirán porque el petróleo lo marca todo. Si viajas en avión, billetes más caros. La calefacción o la luz podrían pincular también. Y en la compra: fertilizantes más caros encarecen comida. Pero no esperes estanterías vacías como en la pandemia. Si aprietas el bolsillo un poco, lo aguantamos.
Mi opinión personal
Me preocupa que estos conflictos en Oriente Medio nos pillen siempre por sorpresa, y acabemos pagando nosotros el pato. Goldman Sachs es optimista, y les creo porque miran datos duros, pero ojalá los líderes busquen paz pronto. En mi experiencia cubriendo geopolítica, el petróleo siempre es el termómetro de las tensiones. Cruzo los dedos para que no escale más, porque al final, somos los de a pie los que repostamos más caro.
Multimedia
[
[
[