¿Puede Estados Unidos derribar al régimen iraní con bombardeos?
El mito del golpe definitivo
Cuando un sistema autoritario parece más fuerte, a veces está a punto de caer. Pero en el caso de Irán, un ataque militar estadounidense probablemente no sería la solución. El país no funciona como una pirámide con un solo líder, sino como una red compleja de poder donde eliminar una figura no garantiza el colapso del sistema.
Por qué los bombardeos no funcionarían
Irán tiene múltiples centros de poder: la Guardia Revolucionaria, líderes religiosos, servicios de inteligencia y una economía basada en favores. Aunque EE.UU. destruyera instalaciones militares o eliminara figuras clave, el sistema tiene mecanismos para seguir funcionando. Además, los ataques podrían unir a facciones rivales contra un enemigo común.
Las limitaciones de Trump
El presidente estadounidense enfrenta presiones contradictorias: algunos quieren cambio de régimen, pero su base electoral rechaza nuevas guerras prolongadas. Esto lo lleva a opciones limitadas como ataques puntuales con misiles, que podrían empeorar la situación para los manifestantes.
Lo que realmente busca Washington
EE.UU. no pretende instalar una democracia liberal, sino un Irán más pragmático que:
- Reduzca su programa nuclear
- Limite misiles balísticos
- Disminuya apoyo a grupos armados regionales
Los riesgos de la fuerza militar
Cualquier acción militar podría:
- Dar excusas para mayor represión interna
- Provocar represalias contra intereses estadounidenses
- Unir a las facciones iraníes contra EE.UU.
Alternativas más efectivas
En lugar de bombardeos, expertos sugieren:
- Presión económica selectiva contra responsables de violencia
- Mantener canales diplomáticos abiertos
- Coordinar con países del Golfo como Qatar y Omán
El futuro de Irán
El régimen podría sobrevivir reorganizándose internamente, pero el descontento popular continuará mientras la economía no mejore. El verdadero cambio debe venir desde dentro, no por bombas extranjeras.