Irán bajo control tras protestas masivas: Más de 3,000 detenidos y el internet sigue bloqueado
Calma tensa en las calles de Irán
Las calles de Teherán y otras ciudades de Irán están relativamente tranquilas este viernes, luego de semanas de protestas masivas contra el gobierno. Sin embargo, la presencia de fuerzas de seguridad sigue siendo intensa mientras las autoridades intentan mantener el control. Según informes oficiales, al menos 3,000 personas han sido detenidas durante estas manifestaciones.
El internet sigue cortado
Una de las medidas más controvertidas tomadas por el gobierno iraní es el apagón de internet, que ya lleva ocho días. Según el monitor de internet NetBlocks, esta medida se implementó en el momento más álgido de las protestas, impidiendo que los ciudadanos se comuniquen y difundan información. El acceso a la red sigue siendo casi inexistente para la mayoría de la población.
Protestas por la crisis económica
Las protestas comenzaron a finales de diciembre debido al descontento generalizado por la inflación galopante y la fuerte devaluación de la moneda local. Miles de iraníes salieron a las calles para expresar su frustración, pero las autoridades respondieron con una dura represión, describiendo a los manifestantes como "alborotadores".
Amenazas internacionales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con tomar medidas militares contra Irán si continuaban las muertes de manifestantes. Sin embargo, Trump ha suavizado su postura después de que las autoridades iraníes cancelaran planes de ejecutar a cientos de personas. Trump expresó su agradecimiento por esta decisión en sus redes sociales.
Preocupación por violaciones de derechos humanos
Grupos de derechos humanos han denunciado que más de 1,000 manifestantes han perdido la vida durante las protestas. Además, se han reportado "asesinatos masivos" sin precedentes, según Amnistía Internacional. La organización ha pedido investigaciones internacionales para responsabilizar a los perpetradores.
¿Qué sigue para Irán?
Expertos señalan que el gobierno iraní está intentando "calmar las cosas" internamente mientras busca mejorar la situación económica, que es la raíz del descontento popular. Por otro lado, también están enviando mensajes de advertencia a Washington para evitar una escalada en las tensiones internacionales. Por ahora, las puertas de la diplomacia parecen mantenerse abiertas.